Francesco Accursio

(Francisco o Francesco d'Accorso o Accursio; Bagnolo, c. 1185 - Florencia?, c. 1263) Jurisconsulto italiano. Glosador y renovador del derecho romano, se le recuerda especialmente como autor de la Gran Glosa.


Francesco Accursio

Francisco Accursio fue el más grande jurista de la escuela boloñesa, gloriosa expresión de la civilización italiana en la Edad Media que, dignamente enlazada con la tradición jurídica romana, no sólo llevó a cabo una obra apasionada de investigación y reconstrucción, sino que hizo surgir aquel derecho común que fue el derecho romano de la Edad Media, del cual luego descendieron los pandectistas del siglo XIX para fundar la moderna ciencia del derecho. Los investigadores de esta escuela fueron llamados "Glosadores", de "glosa", rectificación literal de carácter interpretativo y a menudo también comentario de pasajes de controversia, mediante un estudio comparado de ellos o también mediante una reconstrucción original.

De origen campesino (el apellido Accursio es probablemente un sobrenombre), estudió derecho en Bolonia bajo la dirección de Azone, y en aquella universidad profesó más tarde durante cerca de cuarenta años. Continuando la obra de sus predecesores, comentó y glosó el Corpus Juris de Justiniano, que había vuelto a alcanzar reputación poco más de un siglo antes, y recopiló, ordenándolos de un modo sistemático, sus comentarios y los de los maestros anteriores, componiendo así la Gran Glosa (también llamada Magna glossa o Glossa ordinaria), síntesis de la elaboración llevada a cabo en el Estudio de Bolonia y núcleo de aquel derecho romano común que había de difundirse por casi toda Europa.

La Glosa de Accursio fue calificada de magna o grande porque, además de ser la última verdaderamente notable, fue la más completa: contenía una revisión de todas las precedentes, que hallaron en la de Accursio una más alta sistematización crítica. Las glosas tratadas por Accursio son aproximadamente cien mil (62.577 para el Digesto, 21.933 para el Código, 4.737 para las Instituciones, 7.013 para el Auténtico y algunos centenares para los libros feudales. Fue tan grande la fama de la obra de Accursio que dio lugar al famoso adagio Quod non agnoscit Glossa non agnoscit Curia.

Análoga aunque menor importancia obtuvieron las demás obras de Accursio: escritos en torno a los Libri feudorum, una Summa sobre el Authenticum y un Speculum iuris, hoy perdido. Accursio, a quien se ha llamado "ídolo de los glosadores", murió, al parecer, en Florencia, adonde se había trasladado entre 1252 y 1255; pero fue enterrado en la Iglesia de San Francisco de Bolonia, donde todavía se conserva su tumba: "Sepulchrum Accursii, glosatoris legum, et Francisci eius filii". Tuvo una hija y dos hijos, también estudiosos del derecho; de los hijos, Francisco siguió las huellas de su padre, enseñando en Bolonia, en Oxford y de nuevo en Bolonia, e incorporando nuevas glosas a la obra accursiana.