Abel Acacio de Almeida Botelho

(Taboada, 1856 - Buenos Aires, 1917) Escritor portugués. Fue el más típico representante del realismo en su país, y manifestó creer en la identidad de ciencia y arte. Siguió en Lisboa los cursos del Colegio Militar (1867-1872) y de la Escuela del Ejército (1876-78) y alcanzó la graduación de general y el mando de una división. Tras la proclamación de la República se dedicó a la política; fue diputado, luego senador y representante de Portugal en la Argentina.

En 1885 se introdujo en el ámbito literario con el libro Lira insubmissa, tentativa poética no lograda. Se dio luego al periodismo, en una intensa colaboración en el diario O Dia, y al teatro con dramas como Jucunda (1889), Claudina (1891), Vencidos da vida (1892), Germano (1896), A Imaculável (1897) y Fruta do tempo (1904). Los problemas que planteó al público fueron siempre audaces y candentes; tratados con brutal realismo, transformaron más de una vez la platea en campo de batalla.

Con estilo idéntico trató los temas de sus novelas, siempre tendentes a manifestar de una manera abierta las más vergonzosas y dolorosas lacras de la sociedad. Tituló precisamente Patología social un ciclo narrativo, integrado por El barón de Lavos (1891), O livro de Alda (1898), Amanhã (1902), Fatal dilema (1900) y Próspero Fortuna (1910).

Son también características las otras obras narrativas Mulheres da Beira (1898, relatos publicados al principio en el Diario da Manhã y luego reunidos en un tomo), Sem remédio (1900), Los Lázaros (1904) y la novela incompleta y aparecida con carácter póstumo Amor creoulo. Publicó también varios libros de tema histórico, entre los que merece especial mención A península hibérica contra Napoleão (1910).