Jean Cocteau

(Maisons-Laffitte, 1889 - Milly-la-Forêt, 1963) Novelista, dramaturgo, poeta, ensayista y cineasta francés, una de las figuras descollantes de la vanguardia en las primeras décadas del siglo XX. Su multiforme actividad se ejercitó lo mismo en la poesía y en la novela que en el teatro y en el cine. También ensayó el dibujo, y llegó a ilustrar algunos de sus libros. En su copiosa producción se hallan huellas de todos los movimientos de vanguardia, pese a que Jean Cocteau nunca se adhirió plenamente a ninguno de ellos.


Jean Cocteau

Nacido en una familia de la gran burguesía, Jean Cocteau perdió a su padre a los diez años y vivió con su madre y hermanos en casa de su abuelo, quien le hizo descubrir las obras de Beethoven, Berlioz y Wagner. Comenzó a escribir en 1908 y fue consagrado como adolescente prodigio.

Frecuentó los salones y conoció a Catulle Mendès, Anna de Noailles, Jules Lemaître, Edmond Rostand y Marcel Proust. Al mismo tiempo publicaba La Lampe d´Aladin (1909), Príncipe frívolo (1910) y La Danse de Sophocle (1912). Serguei Diaguilev y Stravinsky le señalaron que su camino era equivocado y decidió alejarse del éxito fácil de París retirándose al campo, donde compuso Potomak (1919), una toma de conciencia de las fuentes profundas y secretas de la poesía, expresada a través de una colección de textos y dibujos.

En 1916 conoció a Picasso y frecuentó a pintores y escritores de vanguardia: Guillaume Apollinaire, Max Jacob, Pierre Reverdy, Blaise Cendrars, Amedeo Modigliani. En 1917, los Ballets Rusos ofrecieron la primera representación de Parade, ballet realizado por Cocteau, Satie y Picasso que provocó escándalo. En 1919 conoció a Raymond Radiguet, encuentro que lo llevó a escribir Le secret professionnel (1922), tratado de arte poética y de estilo de una gran profundidad.

A partir de 1921 comenzó un período muy fecundo: Los novios de la torre Eiffel (1923), Antígona y Edipo Rey (1928) en teatro; Plain-Chant (1923), Thomas el impostor (1923) y Le Grand Écart (1923) en poesía y novela. La muerte de Radiguet lo sumió en la depresión y le hizo refugiarse en el opio y el catolicismo. En 1924 reunió y publicó una compilación de sus versos bajo el rótulo Poesías (1916-1923), y al año siguiente escribió Orfeo y algunos poemas de Opéra.

En 1926, compuso para Stravinsky el texto de Edipo rey y publicó su Carta a Jacques Maritain, que marcó la ruptura con todo dogma religioso. En Opio (1930) describió la lucha por liberarse de la droga; durante su cura de desintoxicación en una clínica, compuso Los niños terribles (1929).

En 1930 Jean Cocteau rodó su primera película, Le sang dun poète, y dio a la Comédie-Française La voz humana. Hasta 1946 se expresó esencialmente por medio del teatro: La machine infernale (1934), Los caballeros de la Mesa Redonda (1937), Los padres terribles (1938), Los monstruos sagrados (1940), La máquina de escribir (1941), Renaud et Armide (1943) y El águila de dos cabezas (1946). También publicó Portraits-Souvenirs (1935), Soixante dessins pour les enfants terribles (1935) y Mon premier voyage (1937).

A continuación trabajó en la composición de guiones cinematográficos, entre los cuales cabe destacar La bella y la bestia (1945), El águila de dos cabezas (1948), Orfeo (1950) y El testamento de Orfeo (1960). Paralelamente compuso algunos de sus más bellos poemas: Allégories (1941), Léone (1945), La Crucifixion (1946), Le Chiffre sept (1952), Appogiature (1953), Clair-Obscur (1954), Cérémonial espagnol du phénix (1961), Requiem (1962). Las dos obras más significativas de este período de posguerra son La Difficulté d'être (1947) y Le Journal d'un inconnu (1952). En sus últimos años se dedicó también a la actividad pictórica, realizando la decoración de diversas iglesias en la Costa Azul (Fréjus, Villefranche-sur-Mer, alcaldía de Menton).