Eduardo VIII

Rey de Gran Bretaña e Irlanda (Londres, 1894 - Neuilly, Francia, 1972). Sucedió a su padre, Jorge V, en enero de 1936. Su reinado, sin embargo, iba a ser muy breve, debido al romance que mantenía desde 1934 con Wallis W. Simpson, una multimillonaria americana divorciada. El anuncio por el rey de su intención de casarse con la señora Simpson le enfrentó con el primer ministro Baldwin, quien expresaba los prejuicios de la época al considerar inadmisible tal matrimonio morganático. Eduardo fue obligado a abdicar en diciembre en favor de su hermano, Jorge VI, quedándole a él el título de duque de Windsor; en 1937 se casó por fin con Wallis Simpson.


Eduardo VIII

Sus simpatías por la Alemania nazi comenzaron a manifestarse entonces sin disimulos, canalizando el despecho que sentía hacia los medios oficiales británicos por el menosprecio recibido (por ejemplo, al no conceder a la señora Simpson el tratamiento de «Alteza Real»). Realizó un viaje a Alemania, en donde fue calurosamente acogido por Hitler; al estallar la Segunda Guerra Mundial (1939), se dedicó a dar discursos criticando la actitud británica y defendiendo a los nazis; aceptó el plan alemán para reponerle en el Trono si conseguían derrotar a Inglaterra; e incluso espió para Alemania, suministrándole información sobre la reacción británica en caso de invadir Bélgica.

Los duques de Windsor eligieron para pasar la guerra las dictaduras del sur de Europa: la España de Franco primero, y el Portugal de Salazar, después. Churchill consiguió apartarlos de la escena política enviando a Eduardo a gobernar las Bahamas (1940-45); acabada la guerra, se estableció en París hasta su muerte.