Julio Garavito Armero

El matemático, astrónomo, ingeniero, economista y político colombiano Julio Garavito Armero nació y murió en Santafé de Bogotá (1865-1928). Tuvo que trabajar desde muy joven para poder subsistir, debido a los escasos medios económicos de su familia. Tras realizar algunos estudios en el Colegio de San Bartolomé, entre 1885 y 1887 se dedicó a profundizar por su cuenta en sus conocimientos matemáticos.

Ya estudiante, Julio Garavito trabajó como Ensayador de la Casa de la Moneda en Santafé de Bogotá. En 1893 fue director del Observatorio Astronómico, este mismo año, contrajo matrimonio con María Luisa Cadena. En 1902 le propuso al gobierno del presidente José Manuel Marroquín un plan para que el Observatorio realizara la carta de Colombia, con métodos astronómicos, partiendo de la latitud de Santafé de Bogotá.

El proyecto fue aprobado y se creó la Oficina de Longitudes, bajo la dirección de Garavito. Esta entidad se encargó de delimitar las fronteras del país y de publicar mapas generales y regionales de Colombia. En 1916 viajó a Puerto Berrío (Antioquía) para estudiar un eclipse de sol.

Como docente, Garavito fue profesor de cálculo, mecánica racional y astronomía, cátedras que conservó hasta su muerte. Como economista simpatizó con algunas ideas de la época de la Regeneración impulsada por Rafael Núñez, como son el sistema centralista y la fundación de un Banco Nacional. También se preocupó por las fluctuaciones del cambio y la desvalorización del papel moneda.

Garavito alcanzó numerosas distinciones nacionales e internacionales como la de ser miembro supernumerario de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, de la Sociedad Geográfica de Lima, de la Astronómica de Francia y de la Sociedad Belga de Astronomía. También fue candidato a formar parte de la Academia de Historia Hispanoamericana de Ciencias y Artes.

En 1919, el gobierno colombiano expidió un decreto donde se ordenó honrar la memoria de Garavito como científico colombiano, publicar todas sus obras y la adopción de estos trabajos como textos de enseñanza en las universidades del país. El Congreso nacional también reconoció a Garavito como uno de los símbolos de la ingeniería colombiana, y dio el nombre de este científico a la orden que creó con el fin de honrar a los ingenieros colombianos. En 1970 la Unión Astronómica Internacional rindió su mayor homenaje a Garavito al asignar su nombre a uno de los cráteres de la cara oculta de la luna.

Julio Garavito Armero era ingenioso y recursivo en los trabajos de astronomía, gracias a su capacidad analítica y filosófica. Utilizó métodos sencillos que le permitieron obtener interpretaciones correctas de los valores observados y afrontar los grandes problemas de la mecánica. Profundizó en problemas de física mecánica de los electrones y de la teoría de la relatividad respecto a la óptica y a la aberración de la luz. Reconstruyó la óptica matemática, criticó las geometrías no euclidianas y las antiguas hipótesis físicas, con el fin de actualizar los viejos principios de la mecánica. Planteó una importante investigación sobre las ecuaciones finales para la construcción de unas nuevas tablas de la luna.

Autor de la obra El juego de la aguja (1891), escribió también artículos en la revista Anales de Ingeniería. A partir de sus innumerables investigaciones matemáticas y astronómicas escribió, desde 1906, ensayos sobre la economía política y crítica filosófica.