Santa Isabel de Hungría

(Pressburgo, 1207 - Marburgo, 1231) Hija del rey Andrés II, con apenas cuatro años fue prometida a Luis (futuro Luis IV), hijo del Landgrave de Turingia, Hermán I.

La boda tardaría en celebrarse, pero siendo costumbre la de educar juntos a los futuros esposos, partió hacia Turingia, y vivió en el castillo de Wartburgo, donde comenzó a distinguirse por su humildad, caridad y mortificación. El matrimonio se celebró en 1221 y de él nacieron cuatro hijos. Durante esos años no abandonó su vida de mortificación ni olvidó a los pobres, utilizando su dote completa para ayudarlos.


Santa Isabel de Hungría (Óleo de Marcos da Cruz)

Cuando la Tercera Orden franciscana se difundió por Alemania fue muy bien acogida en Turingia, siendo Isabel la primera terciaria de Alemania y luego su patrona.

En 1227 quedó viuda, al morir su esposo Luis en una cruzada de Federico II. Su cuñado Enrique había jurado proteger a ella y a sus hijos, pero se inclinó hacia una conjura palaciega que desechó la sucesión legítima del primogénito de Isabel, y consintió la expulsión de la corte de la reina y sus hijos. Isabel hubo de vivir errante y con gran penuria.

Después de depender durante algún tiempo de la caridad de su tía, la abadesa de Kitzingen, marchó a Marburgo, donde comenzó la construcción de un hospital para enfermos pobres, en el que ella misma servía a los enfermos. Murió en 1231, cuando apenas contaba 24 años; fue enterrada en la catedral de Marburgo y canonizada en 1235 por el papa Gregorio IX.