Manuel Carlos Piar

(Willemstaat, 1782 - Angostura [Ciudad Bolívar], 1817) Patriota venezolano. En 1811 se unió a Miranda y continuó la lucha tras la capitulación de éste. En 1814 destituyó a Bolívar y se convirtió en jefe del ejército libertador hasta que fue derrotado por Boves en Cumaná. Su ambición por el poder lo enfrentó a Bolívar, quien lo hizo fusilar.


Manuel Piar

Aunque sus orígenes han sido objeto de múltiples especulaciones, la versión más verosímil señala que Manuel Carlos Piar fue hijo del capitán de marina canario Fernando Piar, quien se encargó de facilitar al futuro general una formación adecuada. Consagrado inicialmente a actividades comerciales, se afilió a la causa independentista al estallar en abril de 1810 los sucesos revolucionarios de Venezuela, a cuya capital se trasladó. En 1811 fue nombrado alférez de fragata y, posteriormente, capitán bajo las órdenes del general Francisco de Miranda, quien en 1812 se vio obligado a rendirse ante las tropas del ejército realista dirigidas por Domingo Monteverde, con el consiguiente descalabro para el ejército republicano.

Huido a Chacachacare tras la derrota, Piar participó en el acuerdo que el coronel Santiago Mariño y Bermúdez firmaron el 11 de enero 1813 con el afán de continuar la lucha hasta sus últimas consecuencias, figurando como uno de los secretarios. Ese mismo año dirigió en el este de Venezuela la escuadra al mando de Mariño que había iniciado la contienda contra los españoles, mientras el propio Santiago Mariño y el libertador Simón Bolívar eran vencidos al año siguiente en La Puerta por el español José Tomás Rodríguez Boves, derrota que desvaneció las esperanzas de una segunda república.

La situación vino a agravarse aún más cuando, habiendo ignorado la autoridad de Bolívar y Mariño en Campano, en el pensamiento de Piar comenzó a tomar forma la idea de hacerse con el mando del ejército patriota, obligándolo a embarcar rumbo a Cartagena. Sin embargo, incapaz de hacer frente a los hombres de Boves, huyó a las Antillas (1816), donde se sometió al libertador, y se trasladó posteriormente a Maturín con el propósito de reunir fuerzas. Al poco tiempo se dirigió a Barcelona en ayuda de Mac Gregor y, asumiendo el mando del ejército, logró una aplastante victoria sobre el jefe realista Morales en El Juncal, en septiembre de 1816.

El independentista venezolano concibió entonces un nuevo plan: la posesión del territorio de las Misiones y de Angostura, junto a la Guayana, dotaría a la república de los recursos económicos necesarios, así como de un centro de operaciones en el que las instituciones podrían asentarse. Decidido a llevar a cabo este proyecto, desobedeció las disposiciones superiores y continuó su avance por el oriente, alcanzando el Orinoco y encaminándose a Angostura. A pesar de que no logró tomar la ciudad, cosechó una gran victoria en San Félix frente a los hombres del general La Torre en abril de 1817.

En mayo de ese mismo año tuvo lugar la reconciliación con Bolívar, que ascendió a Piar a general en jefe como prueba de la renovada confianza. Sin embargo, esta sintonía no fue más que un espejismo, pues Piar se distanció pronto de Bolívar, a quien expuso su decisión de apartarse del servicio e instalarse en Curaçao. Lejos de abandonar el país, se trasladó a Caroní, donde trató de ganar adeptos en los campamentos militares, a la par que propiciaba una guerra racial enarbolando su condición de mulato.

Informado de su actuación, Bolívar le instó a presentarse en San Miguel, sede del cuartel general, a fin de que respondiese de su supuesta conspiración, pero, lejos de acatar las órdenes, Piar huyó a Maturín, donde trató de ganarse la confianza de Mariño, que finalmente le abandonó. Truncada toda esperanza de establecer un gobierno independiente y avivar una guerra civil, fue arrestado por el general Sedeño el 27 de septiembre de 1817 en Aragua de Barcelona, y condenado por un tribunal militar a la pena de muerte, sentencia secundada por Bolívar y que fue ejecutada el 16 de octubre 1817 en la plaza pública de Angostura.