Luis Alberto Sánchez

(Lima, 1900 - 1994) Polígrafo, político y educador peruano, uno de los más prolíficos, influyentes y discutidos intelectuales del siglo XX. En la vida literaria peruana es una figura central y también polémica, tanto por sus posiciones políticas como por sus juicios apresurados o impresionistas, que en parte se deben a las difíciles circunstancias de exiliado político (sufrió destierro en 1932, 1934 y 1948) en las que tuvo que escribir varios de sus libros, y luego a la ceguera que lo afectó. Pero es innegable que su interpretación de la literatura peruana como un aspecto de su proceso social ha tenido un efecto considerable en la historiografía literaria.


Luis Alberto Sánchez

Comenzó a publicar cuando tenía apenas 20 años y siguió haciéndolo, pese a todos los avatares de su vida, hasta sus últimos días. Se doctoró en Letras por la Universidad de San Marcos, en la que enseñó literatura e historia y de la fue tres veces rector (1946, 1961 y 1966). Cultivó la amistad de los escritores y políticos más importantes de su tiempo. Fue miembro de la Academia de la Historia y de la Real Academia Española.

A partir de 1930 y durante más de 60 años fue miembro activo del Partido Aprista Peruano. Repetidas veces senador y diputado, ocupó la cartera de Educación desde 1946 a 1948. Su ascenso político se vio alimentado por el triunfo de Alan García, que nombró a Sánchez vicepresidente del gobierno peruano en 1985. En 1989, durante cuatro meses escasos, asumió la presidencia del gabinete de Alan García, pero dimitió de este puesto para tener la posibilidad de presentarse como candidato a la primera vicepresidencia en los comicios que se celebraron en 1990.

En 1994, Sánchez ingresó en una clínica de Lima por una dolencia renal, y poco después falleció en su domicilio, lo que puso punto y final a una vida entregada al mundo intelectual y a uno de los personajes más carismáticos de su país, capaz de provocar sentimientos dispares entre los cuales nunca se encontró la indiferencia.

Sus artículos y crónicas periodísticas sobre los más variados asuntos son incontables; sus libros pasan de un centenar, de calidad muy desigual, y cubren distintos géneros: novelas históricas, monografías, crítica literaria, crónicas, ensayos... Como crítico literario, sus mejores aportes son sus numerosos estudios sobre Manuel González Prada y José Santos Chocano; como historiador literario, es autor de La literatura peruana, derrotero cultural para una historia del Perú (1928-36), reeditada y ampliada varias veces. Testimonio personal (1969) es un libro de memorias escrito a vuelapluma.

El Perú: retrato de un país adolescente (1987) es una compilación en la que se reúnen un texto de 1948 reeditado en 1973 y los capítulos añadidos en 1981 (Nuevo retrato) y en 1987 (Flash de un país a punto de dejar de ser adolescente). La primera parte es una patética, dolorosa y vibrante historia personal (la de un exilio de 20 años, al filo del retorno imposible) y su visión del país perdido. La segunda está escrita con la rabia de entender que todo sigue igual, a pesar del paso de los años. Sin embargo, en el Flash final, redactado desde la responsabilidad gubernamental, el autor confiesa la angustia que le producen los cambios, las novedades y las transformaciones que se estaban produciendo día a día.