Javier de Viana

(Canelones, 1868 - La Paz, 1926) Escritor uruguayo. Influido por el naturalismo, perteneció al núcleo de escritores que retrató sin idealismos la miseria campesina y reflejó la cruda realidad de la vida nacional. Sus novelas, cuentos y obras teatrales describen el ambiente del campo y de los grandes suburbios, y pueden considerarse como el inicio del realismo en Uruguay.


Javier de Viana

Procedente de una familia rural, Javier de Viana se crió en la estancia de sus padres; cursó estudios de medicina y se doctoró, aunque no llegó a ejercer la profesión. Adscrito al Partido Blanco, tomó parte activa en las guerras políticas de su tiempo: intervino en la Revolución del Quebracho y en los alzamientos de Aparicio Saravia, experiencias que le inspiraron sus libros Crónicas de la Revolución del Quebracho (1891) y Con divisa blanca (1904).

Exiliado desde 1904 en Buenos Aires, donde permaneció hasta 1918, sufrió años de penurias económicas a la vez que gozaba de éxito literario, pues sus obras dramáticas (El casamiento de Laura, La nena, El marimacho, Puro campo, Pial de volcao, Al truco y Trampa de zorros) fueron estrenadas por las compañías de Vittone-Pomar y Parravicini. En sus últimos años ocupó un escaño en el Congreso de los Diputados.

Más realista que naturalista y sin verdadera profundidad en el análisis psicológico de los personajes, pese a la reconocida influencia de Zola, Javier de Viana es un excelente pintor literario de visión intensamente pesimista; destaca especialmente por el registro fiel del paisaje y el ágil uso del diálogo. De su producción sobresale la novela larga Gaucha (1899). Esta obra relata los amores del matrero Lorenzo Almada, terror del pago, con Juana, "producto exótico de la unión de dos sangres y de dos culturas distintas"; la trágica muerte del novio de Juana, Lucio; y el terrible final de Juana, que es entregada a la voracidad sexual de los matreros capitaneados por el "rublo Lorenzo", y abandonada luego desnuda, atada a un árbol, para que los animales selváticos pongan fin a su dramática existencia.

Amplificación de un cuento titulado "Margarita blanca", Gaucha manifiesta la influencia del naturalismo francés en la literatura rioplatense, aplicada al análisis de existencias miserables características del campo uruguayo en el siglo XIX. La novela no es el estudio de un problema social y moral (aunque lo ético y lo social le sirvan de fundamento), sino más bien un pretexto para describir escenas, alternativamente pintorescas y brutales, del ambiente rural primitivo. La publicación de esta obra dio motivo a apasionadas polémicas sobre el naturalismo en el arte.

Gaucha no es, sin embargo, lo mejor de su producción; son mejores sus cuentos, publicados en diversas revistas y periódicos rioplatenses y reunidos después en volúmenes como Macachines (1910), Yuyos (1912), Sobre el recado (1919), Bichitos de la luz (1920), De la misma lonja (1920), La biblia gaucha (1925) o Pago de deuda (1934). Sin llegar a la altura de Carlos Reyles y de Horacio Quiroga, Javier de Viana es un excelente cuentista de lenguaje popular y tono pesimista, pintor realista de las clases sociales inferiores, con ribetes naturalistas y contactos con el modernismo.

La decadencia del gaucho, la vida miserable del paisano o lo primitivo de la vida rural constituyeron los temas predilectos de sus numerosos relatos; el hombre de campo que presentan las narraciones de Javier de Viana no es ya el gaucho idealizado por la literatura payadoresca y embellecido por la leyenda. "Facundo Imperial" está considerado como su cuento antológico.