Yahya Ibn Ghaniya

Dirigente almorávide, emparentado con el primer emir de la dinastía Yusuf Ibn Tashfin. Nació en Córdoba, en fecha desconocida, y murió en Granada, en el mes de diciembre del año 1149. Actuó como último gobernador almorávide de al-Andalus, con poder sobre Córdoba, tras su peripecia taifal en Murcia y Valencia, y sobre Sevilla, hasta que fue finalmente desplazado por los almohades.

Poseedor de una excelente formación intelectual y militar, en el año 1126 fue nombrado por el emir almorávide Ali Ibn Yusuf gobernador de al-Andalus. Ese mismo año, Yahya encargó a su hermano Muhammad Ibn Ali Ghaniya el gobierno de las Baleares, donde éste se mantuvo en la taifa hasta su muerte, acaecida en el año 1156, siendo su estirpe continuada hasta que los almohades tomaron las islas en el año 1203.

A pesar de su gran valía, Yahya Ibn Ghaniya no pudo evitar el desmoronamiento del poder almorávide en la península Ibérica. El descontento en al-Andalus para con los dirigentes almorávides cundió en todos los sectores de la sociedad y ganó en intensidad ante los renovados ataques de los monarcas cristianos (Alfonso VII de Castilla-León y Alfonso I de Aragón).

En el año 1144, Yahya Ibn Ghaniya abandonó Murcia y Valencia para ser trasladado a Sevilla por orden del emir Tashfin Ibn Ali, dejando en Levante a su sobrino Abd Allah, que escapó precipitadamente a Játiva cuando los valencianos, siguiendo el ejemplo generalizado, se alzaron en armas contra los almorávides.

Al año siguiente, una serie de revueltas y sediciones encadenadas sacudieron todo al-Andalus, afectando a zonas tan importantes como el Algarve, Niebla, Santarem, Jerez de la Frontera, Cádiz y Badajoz, resultando algunas de ellas en el establecimiento de varias ciudades-estado que desembocaron en el segundo período de taifas en la Península. Yahya Ibn Ghaniya a duras penas logró resistir en Córdoba hasta su muerte, en el año 1049, desaparición que también arrastró a la propia dinastía almorávide.