Yangdi o Yang Guang

(Yangdi, Yang Di o Yang de Sui) Emperador chino de la dinastía Sui, nacido en el año 569 con el nombre de Yang Guang y fallecido en 617. Ascendió al trono en 604, sucediendo en el mismo a su padre Wendi. El reinado de Yangdi se caracterizó en una primera etapa por la expansión exterior y la prosperidad interior, para derivar posteriormente a una decadencia política que condujo al derrumbe del Imperio Sui y al encubramiento de una nueva dinastía, los Tang.


El emperador Yang de Sui

Segundo hijo del emperador Wendi, Yangdi continuó durante los primeros años la tarea iniciada por su padre, especialmente en la faceta de las obras públicas, e igualmente fue un devoto seguidor del rito budista, en particular de la secta Tien Tai, al mismo tiempo que favoreció el ascenso del confucianismo como doctrina oficial del Estado. Entre su logros más destacados se encuentran la terminación del Gran Canal Sui (611), una impresionante obra de ingeniería que necesitó de la movilización de millones de trabajadores y que alcanzó una extensión total de dos mil kilómetros, y la construcción de una segunda capital, Luoyang (605), a orillas del Río Amarillo.

Estos proyectos faraónicos fueron juzgados negativamente por la historiografía china, que los consideró un símbolo de las extravagancias megalómanas del emperador y una de las causas del declive del Imperio Sui, al provocar el descontento generalizado de la población; en cualquier caso, constituyeron una muestra del elevado nivel de organización que había alcanzado el Estado bajo su reinado y en el caso del Canal, un importante eje de transportes que contribuyó al esfuerzo de unificación del país.

Educado en el Sur de China, Yangdi inclinó el centro de gravitación del Imperio a dichas regiones meridionales, más prósperas y ricas culturalmente, aunque, consciente del peligro que ello podía acarrear para el trono, tuvo también la habilidad de mantener contentos a los poderosos linajes aristocráticos del norte, quienes representaban la fuerza militar del régimen.

En consecuencia, el emperador pudo mantener la unidad territorial y concentrar la atención en la política exterior, faceta muy activa durante su época. Nada más ascender al trono, el emperador tuvo que hacer frente al levantamiento de los tolos (604), para lo cual mandó al general Pei Chu al frente de un potente ejército: en 608 Pei Chu logró derrotarlos y someter a los tolos a tributo, aunque posteriormente volverían a sublevarse.

Asimismo, numerosos pueblos de Asia Central y Japón se convirtieron en tributarios, lo que significaba un reconocimiento del poderío Sui. La expansión china también se dirigió hacia el sur, donde una expedición implantó la soberanía Sui en Vietnam del Norte y llegó hasta el Estado de Champa, cuyo próspero comercio quedó en manos chinas.

El floreciente Imperio de Yangdi comenzó a tambalearse políticamente a raíz de las fracasadas campañas emprendidas contra Corea. En el año 612 el emperador envió un ejército contra uno de los reinos coreanos, Koguryo, que se había negado a pagar tributos; la expedición acabó en desastre, lo mismo que la enviada al año siguiente, pese a lo cual el emperador insistió en una tercera campaña que sólo obtuvo como resultado un armisticio sin compensaciones de relevancia.

Mientras tanto, se habían ido acumulando los problemas internos ante una población exhausta debido a los esfuerzos a los que era sometida por su emperador; las terribles inundaciones provocadas por el Río Amarillo no hicieron más que agravar la situación, con el brote de varios levantamientos campesinos, e incluso la clase aristocrática del norte acabó enemistándose con el trono porque se les impuso el pago de una contribución especial de guerra (año 613).

Todo ello condujo al caos y la división del país a partir de 616, con el emperador emprendiendo la huida hacia el Sur mientras en el Norte varios generales tomaban el poder y uno de ellos, Li Yuan (futuro emperador Gaozu), conquistaba la capital del Imperio, Chang´an (617). Refugiado en Chiang-tu, Yangdi se vio obligado a abdicar en su nieto Gongdi (Kung-ti), y en la primavera de 618 fue asesinado por miembros de su propio séquito.