Jesús de Nazaret

 
La última cena. La creciente influencia de Jesús en las clases populares, unida a sus acusaciones contra la hipocresía moral que se daba en la práctica del judaísmo tradicional, empezó a preocupar a los poderosos del momento. La jerarquía religiosa, representada por el Sanedrín, conspiraba para acabar con él. Consciente de que se acercaba su final, Jesús celebró una última cena pascual para despedirse de sus discípulos, y les habló de la traición de uno de ellos y de su inminente muerte como sacrificio por los pecados de la humanidad. Durante la cena bendijo el pan y el vino, y llamó al pan su cuerpo y al vino su sangre, “sangre de la alianza, que será derramada por muchos para remisión de los pecados” (Mt. 26,27). Los cristianos recuerdan ese momento en la celebración del sacramento de la Eucaristía. En la imagen, La última cena (1542), de Jacopo Bassano.