Eminem

La única pelicula de Eminem hasta el momento es Ocho millas (8 mile, 2002). El filme es prácticamente un biopic sobre el manido tema de la superación personal, en el que los elementos ficticios se entreveran con los verídicos, procedentes de la biografía del propio Eminem.

La acción de la película se sitúa en Detroit en 1995. Su título procede de del nombre de una calle, la 8 Mile Road, que delimita la frontera entre los barrios acomodados y los marginados. En estos últimos vive el protagonista, el joven Jimmy Smith Jr. (Eminem), que tiene su válvula de escape en el hip hop y en sus amigos: Future, con su carisma y su seguridad en si mismo; Sol, soñador y alegre; DJ Iz, concienciado, y Cheddar Bob. Jimmy y su grupo (los Three One Third) malviven de empleos de mala muerte y conviven con dificultad en una sociedad desalentadora.


Cartel del filme Ocho millas

Por la noches, alimentan sus esperanzas en los clubes de hip hop de Detroit. En ellos se dan cita los mejores raperos y luchan en desafíos verbales rimados y ofensivos para ganarse el respeto de sus camaradas. El ingenio más veloz e incisivo es el que vence.

El filme, dirigido por el prestigioso Curtis Hanson (L.A. Confidential), cuenta con la participación de la mítica Kim Basinguer en el papel de Stephanie, madre de Jimmy Smith Jr. (Eminem). Su relación es tan tormentosa en la ficción cinematográfica como lo ha sido en la verdad biográfica. Naturalmente, la banda sonora corrió a cargo del propio Eminem. Incluye tres canciones inéditas, entre las que destaca la famosa Lose yourself.


La 8 Mile Road, límite de los barrios marginados

La película suscitó reacciones contrapuestas. Para Brian Grazer, su productor, "es una película que habla de la resistencia humana, de la tenacidad, de la capacidad de supervivencia". La mayor parte de los críticos coincidió en esta visión, y aunque señalaron el carácter tópico de su argumento (la típica historia de superación personal, que se ha comparado a menudo con las habituales películas de boxeadores que luchan por salir adelante, en este caso con rimas en lugar de con puños), destacaron su buena factura e incluso las facultades interpretativas de Eminem. Para otros fue una muestra más del cine americano puro y huero, sazonado con las habituales dosis de psicología y sociología barata y de los tópicos del American way of life; otro producto al servicio de una estrella y de los intereses comerciales de las grandes discográficas.