Alfonso I el Católico

(?, 693-Cangas, actual España, 757) Rey de Asturias (739-757). Yerno de Pelayo, fue elegido rey por los nobles tras la muerte de Favila. Bajo su reinado, la insurrección contra los árabes, que hasta entonces confinada a las regiones más montañosas y a la costa del Cantábrico, se extendió hacia el sur, gracias a una serie de incursiones que obtuvieron provecho de las dificultades internas de los emires de al-Andalus. Las sublevaciones de los beréberes y las malas cosechas permitieron a los astures llevar a cabo una serie de ofensivas con casi total impunidad por Galicia, La Rioja, Álava y Portugal. A pesar de todo, estos ataques apenas comportaron algunas ganancias territoriales como la ocupación del norte de Galicia, con los valles del alto Miño y el Sil, y, según parece, también la ciudad de León.