Antonello da Messina

(Antonello di Giovanni d'Antonio; Messina, hacia 1430 - 1479) Pintor italiano. La pintura del Quattrocento en el sur de Italia tuvo en Antonello da Messina el máximo exponente de la integración y síntesis de las diversas corrientes artísticas surgidas en la Europa del siglo XV. La obra de Antonello da Messina se caracteriza, en efecto, por las diversas influencias recibidas durante su formación en Sicilia y en Nápoles, donde conoció la pintura flamenca, francesa, española e italiana, antes de establecer su propio taller de pintura en su ciudad natal.

Sus iniciales influencias góticas, patentes en San Zósimo, fueron cediendo paso paulatinamente a una pintura caracterizada por la plasticidad, el colorido y la precisión en el dibujo, fruto del detenido análisis de las obras de los grandes maestros italianos de la época, como Giovanni Bellini, Piero della Francesca y Andrea Mantegna, así como de los trabajos, que probablemente pudo estudiar en Nápoles, de los pintores flamencos, cuya técnica al óleo parece ser introdujo en Italia.


Cristo muerto sostenido por un ángel (c.1476), de Antonello da Messina

El sentido de la luz y la minuciosidad en la representación de los motivos naturales, característicos de la escuela de los hermanos Hubert y Jan Van Eyck, pueden apreciarse en San Jerónimo en su estudio y en la Crucifixión. Entre 1475 y 1476 residió en Venecia, donde sus obras Condottiero y Cristo muerto sostenido por un ángel despertaron la admiración de sus jóvenes discípulos vénetos. Como retratista, Antonello da Messina demuestra un profundo sentido de la psicología, evidente en la firmeza del trazo y en lo acentuado del relieve, como se aprecia en el citado Condottiero.

A esta época se adscriben también la Pala de San Casiano, realizada para el altar de la iglesia del mismo nombre, y el extraordinario San Sebastián, obra maestra de la época de madurez del pintor, donde el riguroso desarrollo de la perspectiva y la habitual maestría lumínica realzan el tratamiento escultórico del cuerpo del santo martirizado, creando una íntima armonía entre personaje, arquitectura y naturaleza.

Los últimos años de su vida transcurrieron en su ciudad natal, a la que se retiró, admirado y ensalzado como uno de los grandes maestros del arte de su tiempo. Entre las últimas manifestaciones de su brillante estilo cabe mencionar la Anunciación que se conserva en la Galería Nacional de Palermo y que constituye la culminación de su creación artística. Antonello da Messina, que falleció, al parecer, el 19 de febrero de 1479 en la misma ciudad donde había nacido, ejerció gran influencia en numerosos pintores del sur de Italia y Venecia, entre los que destacan Giambellino y Vittore Carpaccio.

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