Richard Avenarius

(París, 1843 - Zurich, 1896) Filósofo alemán. Profesor de filosofía y de física inductiva en Zurich desde 1877 hasta 1896, fue uno de los fundadores de la Sociedad Académico-Filosófica de Leipzig y el creador, junto con Ernst Mach, del empirocriticismo. Es autor de Crítica de la experiencia pura (1888-1890) y de El concepto humano del mundo (1891).


Richard Avenarius

La vida de este típico profesor alemán de filosofía carece de interés anecdótico, y se concentra en la elaboración y difusión del empirocriticismo, tendencia filosófica de finales del siglo XIX centrada en el análisis crítico de la experiencia que desarrollaron de forma coetánea e independiente Enrst Mach y el mismo Avenarius. Estudió en Leipzig, donde ejerció la docencia desde 1876. Allí figuró entre los fundadores de la Akademisch-Philosophische Verein (Sociedad Académico-Filosófica) y fue el primer director de la Vierteljahrsschrift für wissenschaftliche Philosophie (Revista trimestral de Filosofía Científica), que llegó a ser el órgano de su escuela.

También en Leipzig escribió y publicó su primer libro, Filosofía como concepción del mundo (1876), que le dio inmediatamente amplia notoriedad. En esta obra, cuyo título completo es Filosofía como concepción del mundo según el principio del menor consumo de fuerza, Avenarius parte de lo que él llama un concepto natural del mundo, concepto que es de origen fundamentalmente positivista y sobre el que basará tanto la realidad psíquica como la realidad física: la ley del mínimo esfuerzo, que regula todas las formas de la realidad. Fuera de esta ley, según Avenarius, no es posible determinar un principio regulador que valga universalmente para todos los fenómenos. Hasta la íntima unidad entre el yo y el mundo, entre el sujeto y el objeto, sigue para Avenarius la ley del mínimo consumo de fuerza, según la cual lo complejo se resuelve en lo posible, y resultaría absurdo un dualismo demasiado complicado entre pensamiento y realidad.

La ley del mínimo medio, que todo lo reduce a formas cada vez más simples y resuelve siempre lo heterogéneo en lo homogéneo (al contrario de la ley de evolución de Herbert Spencer, que sigue el movimiento opuesto), es aplicada por Avenarius no sólo a todos los fenómenos de la naturaleza, sino también a la explicación del fenómeno del conocimiento: por un constante equilibrio, los conocimientos que complican nuestra visión de la realidad son inmediatamente reducidos a una unidad sistemática del saber, en la que los conceptos, considerados como clasificaciones abstractas, permiten, con el mínimo esfuerzo, abrazar en una síntesis teórica los más complejos y particulares aspectos de lo real. El conocimiento no tiene por tanto un valor real, sino que es simplemente un conjunto de nombres abstractos que nos son útiles y necesarios para movernos con mayor facilidad en la infinita variedad de la vida y de la naturaleza. En otras palabras, el concepto lógico tiene origen práctico, y los principios científicos sólo son verdaderos en el sentido en que son para nosotros cómodos y necesarios para orientarnos en la experiencia. Por consiguiente, la ciencia no tiene valor lógico, sino solamente práctico.

En este aspecto, Avenarius no hizo sino aplicar a la teoría del conocimiento el materialismo radical que domina su pensamiento. La teoría del origen práctico de los conceptos científicos, que tuvo acogida muy favorable (sobre todo en la escuela francesa) y que confirma la tesis de Benedetto Croce sobre el valor práctico de la ciencia, forma parte de un conjunto de concepciones metafísicas más generales (el llamado empirocriticismo) cuya importancia no es sólo científica, sino también histórica y política: Lenin, en su Materialismo y criticismo empírico, exaltó la filosofía de Avenarius, tratando de conciliarla con el marxismo. Llamado a la Universidad de Zurich en 1877, Richard Avenarius profesó allí hasta su muerte. En Zurich compuso o dio la redacción definitiva a otras obras de gran empeño, como la gran Crítica de la experiencia pura (1888-1890) y El concepto humano del mundo, publicado en Leipzig en 1891.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].

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