Sir David Beatty

(Howbeck Lodge, 1871 - Londres, 1936) Almirante británico que tuvo un papel destacado, junto con Jellicoe, en la decisiva batalla de Jutlandia, acaecida el 31 de mayo del año 1916, durante la Primera Guerra Mundial.


David Beatty

Hijo del capitán de fragata David Langfield, David Beatty se alistó en la Armada británica en 1884 como guardiamarina, sirviendo notablemente en las campañas de Sudán y Egipto, llevadas a cabo entre los años 1884 y 1896. Cuatro años más tarde, Beatty participó en diversas campañas en China, sofocando la Rebelión de los Bóxers. Con tan sólo 29 años, fue promovido al grado de capitán. En el año 1911, fue ascendido al grado de contraalmirante, además de convertirse en secretario naval del Primer Lord del Almirantazgo, cargo que ostentaba Winston Churchill. Beatty estuvo en el almirantazgo dos años, tras los cuales fue puesto al frente de la primera escuadra de cruceros de batalla de Gran Bretaña.

Al poco tiempo de estallar la Primera Guerra Mundial, Beatty realizó con su escuadra una avanzadilla en Helgoland, en la que logró hundir tres cruceros y un destructor alemán, todo ello sin sufrir baja alguna. Pocos meses más tarde, Beatty consiguió interceptar e impedir el ataque de una escuadra alemana al mando del almirante Franz Ritter Von Hipper frente a las costas inglesas. En esta acción, conocida con el nombre de la Batalla de Dogger Bank, supuso un fuerte castigo a la retaguardia alemana, seriamente dañada por el fuego británico. El resultado más notable fue el hundimiento del crucero Blücher.

En la decisiva Batalla de Jutlandia, la flota que mandaba David Beatty fue duramente castigada por el fuego enemigo de los cruceros alemanes del almirante Von Hipper, aunque el número de sus fuerzas era bastante superior a las del enemigo. Beatty vio cómo los cruceros Indefatigable y Queen Mary eran hundidos por los torpedos enemigos. No obstante, tuvo fortuna a la hora final, gracias al apoyo prestado por el almirante John Jellicoe al mando de la Grand Fleete (Gran Flota), quien llegó a su encuentro a toda máquina desde su base de Scapa Flow, obligando a todo el grueso de la Armada alemana, al mando del almirante Reinhard Scheer, a replegarse hacia sus bases continentales.

Aunque el número total de pérdidas fue muy superior en el lado británico, lo cierto es que a la larga la batalla fue más beneficiosa para Gran Bretaña, ya que supuso el cese de las acciones para la Armada alemana en lo relativo a sus buques de superficie. A partir de esa fecha, los alemanes tan sólo se ocuparían de activar la guerra submarina contra la flota británica. En diciembre del mismo año, el almirante John Jellicoe fue nombrado Primer Lord del Almirantazgo, siendo sustituido por Beatty al mando de la Grand Fleet con el grado de comandante en jefe, circunstancia que hizo que, en el año 1918, fuera él quien recibiera la rendición de la Armada alemana.

A partir del año 1919, y hasta el año 1927, fecha de su retiro forzoso, Beatty estuvo al frente del almirantazgo. Creó una Armada británica más reducida y modernizada, tal como requerían los nuevos tiempos marcados por la paz. En el año 1921 fue nombrado delegado de su país para asistir a la Conferencia de Washington sobre limitación de armamento. Nombrado Caballero de la Orden de Bath en 1914, una vez acabada la Primera Guerra Mundial fue ennoblecido con los títulos de conde de Beatty, vizconde Borodale de Wexford y barón de Beatty del Mar del Norte y Brooksby, a lo que se sumó la Orden del Mérito, recibida también ese mismo año.

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