Bhavabhuti

Escritor indio del siglo VIII que, junto con Kalidasa, es considerado uno de los más importantes dramaturgos hindúes. Es autor de tres dramas: el Mahaviracarita, el Uttararamacarita, ambos extraídos de episodios del Ramayana, y su obra maestra, el Malatimadhava.

Bhavabhuti nació posiblemente en Padmapura (Padampur), cerca de Amgaon, en una familia de brahmanes del Decán llamada Udumbara y perteneciente al Kasyapa Gotra. Sus antepasados fueron adeptos de la escuela "Taittiriya" del "Yajur Veda Negro", y uno de ellos, denominado Mahakavi, había participado en el gran rito del "Vajapeya". Su abuelo se llamaba Bhattagopala, su padre Nilakantha y su madre Jatukarni; el verdadero nombre del escritor era Srikantha Nilakantha, por lo que Bhavabhuti parece haber sido un seudónimo.

Fue discípulo del venerable Jñananidhi, y quizá también de Kumarila Bhatta, y en muchas ocasiones demuestra conocer a fondo las doctrinas de los "Upanishads", el "Vedanta", el "Yoga" y el "Samkhya". Una estrofa de Rajatarangini afirma que fue contemporáneo de Vakpatiraja y vivió en la corte de Kanyakubja (la actual Kanauj) con anterioridad a la derrota y al destronamiento del rey Yaaovarman (llegado al poder hacia 731 a. de C.) por el monarca de Cachemira Muktapida-Lalitaditya, en tomo a 750.

Su animada descripción de Ujjayini permite creer que debió de permanecer largo tiempo, quizá en busca de fortuna, en unas regiones de las cuales tal conocimiento manifiesta. Era de tendencia sivaíta, y, según él mismo afirma, sus tres dramas Uttararamacarita, Mahaviracarita y Malatimadhava fueron representados en las fiestas dedicadas a Siva. No se trata, sin embargo, de un adepto ortodoxo de tal secta, sino más bien de un sincretista de varias concepciones religiosas.


Representación de Malati y Madhava,
protagonistas del Malatimadhava

El Malatimadhava es un drama en diez actos del género "prakarana", del que poseemos otro famoso ejemplar en el Mrcchakatika de Sudruka. El asunto, probablemente, es casi por completo invención del autor, el cual recogería también algunos detalles de fuentes novelísticas. Es un drama de amor cuya fábula consiste en una pasión contrariada que por fin triunfa, y que fue definido por Klein como "el drama indio de Romeo y Julieta, con un desenlace feliz".

A diferencia de aquél, en el drama de Bhavabhuti los padres consienten en la unión de Malati, hija del ministro Bhurivasu, con Madhava, hijo del ministro Devarata. El amor de los dos jóvenes es, sin embargo, mal visto por Nandana, favorito del rey, que pretende desposar con Malati. Una monja budista llamada Kamandaki pone en juego su experiencia y sus mañas con el fin de unir a los dos infelices enamorados, y cuando Malati está a punto de ser dada como esposa a Nandana, hace celebrar un matrimonio secreto entre Malati y Madhava, mientras con los vestidos de Malati envía a Nandana un amigo de Madhava, llamado Makaranda. En la noche nupcial, Nandana halla en la falsa esposa una resistencia tal que, lleno de despecho y furia, abandona la cámara. Las vicisitudes de Malati y Madhava no llegan a su fin y nuevas peripecias, así como una nueva separación, les esperan; al final, sin embargo, quedan felizmente unidos para siempre.

En ningún otro drama indio ha encontrado el sentimiento del amor una representación tan viva y verdadera y una expresión tan conmovedora. Destaca de todo el drama una delicadísima sensibilidad amorosa. A la vez, concurren también fuertes contrastes escénicos, por los que el autor muestra gran complacencia. En el quinto acto, una horripilante representación de brujería y de ritos sanguinarios y diabólicos en un cementerio supera en vivacidad y horror la escena de Macbeth y el aquelarre del Fausto. Interesantísimo es el prólogo en el que el autor expone, por boca del director de escena y de un actor, su visión del arte dramático, afirmando entre otras cosas que en un drama no deben faltar las siguientes características: profundo enredo con abundante variedad de pasiones, exaltación de la amistad, amor lleno de audacia, fábula atrayente y elegancia de dicción.

Además de las tres obras dramáticas anteriormente citadas, se atribuye a Bhavabhuti una colección de trece estancias titulada Gunaratna. Como poeta, si no como dramaturgo, se halla al mismo nivel del gran Kalidasa, y sus estancias descriptivas resultan intensamente líricas y pintorescas. El estilo es, a veces, exuberante y enfático; pero el carácter patético de las situaciones, una emoción ardiente y profunda y su expresión exaltada y espiritual hacen de este autor uno de los poetas más ilustres que ha tenido la India.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].