Georg Brandes

(Georg Morris Cohen Brandes, también llamado Georges Brandes; Copenhague, 1842-1927) Crítico e historiador de la literatura danés cuya influencia, a fines del siglo XIX, se extendió a todo el mundo nórdico. El tema recurrente de Brandes es la misión social de la literatura y su obligación de centrarse en los problemas de su tiempo. Fue combatido por los conservadores y, por contra, se convirtió en ejemplo y modelo de liberales y renovadores. Influido por Ernest Renan y Friedrich Nietzsche, publicó una serie de biografías de grandes personalidades de la cultura europea. Con el tiempo su posición pasó del individualismo democrático a otro más aristocratizante y teñido de pesimismo.


Georg Brandes

Fue hijo de una familia de comerciantes hebreos no practicantes. Formado al principio en la filosofía de Hegel, introducida en Dinamarca por Heiberg, Georg Brandes pasó muy pronto al psicologismo de Charles Augustin Sainte-Beuve y al método crítico de Hippolyte Taine, que hizo objeto de su tesis doctoral La estética francesa contemporánea (Den franske Aestetik i vore Dage, 1870). De este primer período cabe citar Estudios estéticos (Aestetiske Studier, 1868) y Críticas y retratos (Kritiker og portraetter, 1870).

Tras un viaje (1870-71) a Inglaterra, Francia e Italia, en el curso del cual conoció a John Stuart Mill (de él había traducido el ensayo Subjection of Woman), Hippolyte Taine, Ernest Renan y Henrik Ibsen, Georg Brandes inició en el otoño de 1871 la serie de sus famosas lecciones sobre la literatura del siglo XIX y se convirtió pronto en guía reconocido de las jóvenes generaciones. Gran importancia tuvo en la difusión de sus ideas la revista Det nyttende Aarhundrede, que publicó con su hermano Edvard entre 1874 y 1878.

Al ver que se le negaba la cátedra universitaria de estética marchó en 1877 a Berlín; pero en 1882 volvió a Copenhague. Además de su obra Corrientes principales en la literatura europea del siglo XIX, cabe recordar Lassalle (1881), Impresiones polacas (Indtryk fra Polen, 1888), Impresiones de Rusia (Indtryk fra Rusland, 1889) y Berlín, capital alemana (Berlin som tysk Hovestad, 1889).

Los ensayos de argumento literario, Poetas daneses (Danske Digtere, 1877), Soren Kierkegaard (1877), Tegnér (1878), Holberg (1884) y Los hombres de la revolución moderna (Det moderne Gennembruds Maend, 1883), presentan un interés cada vez mayor por las distintas personalidades; finalmente, y bajo la influencia de Nietzsche, Brandes proclamará un radicalismo aristocrático propio y se entregará al culto del héroe, como lo atestiguan las obras Shakespeare (1895-96), Heine (1897) e Ibsen (1909).

En 1902 la izquierda, que se hallaba en el poder, le aseguró una pensión oficial, sin obligación de dar lecciones. A estos años más tranquilos pertenecen sus textos autobiográficos Infancia y juventud (I Barndom og Ungdom, 1905), Un decenio (Et Tiaar, 1907) y Angosturas y horizontes (Snaevringer og Horizonter, 1908). La Primera Guerra Mundial, en cuyo transcurso mantuvo una polémica con Clemenceau (La guerra mundial, 1916), pareció reanimar su actividad literaria; publica entonces las grandes biografías Goethe (1915), Voltaire (1917), César (1917), Napoleon og Garibaldi (1917) y Miguel Angel (1921).

Al final del conflicto se manifestó favorablemente a la revolución rusa en La segunda parte de la tragedia (Tragediens anden Del, 1919), y escribió con un criterio racionalista un libro acerca de Jesucristo: La leyenda de Jesús (Sagnet om Jesus, 1925). Murió superado ya por el mundo del pensamiento y ajeno a la vida intelectual de la nación que tan intensamente había contribuido a crear.