Juan Bravo

Cabecilla del movimiento de las comunidades de Castilla (Segovia, ? - Villalar, Valladolid, 1521). Pertenecía a una familia hidalga de la oligarquía urbana de Segovia. En 1519 fue nombrado regidor y jefe de las milicias de Segovia. Aquel mismo año encabezó la rebelión que estalló en la ciudad al saberse que el nuevo rey, Carlos I partía para Alemania; los amotinados ahorcaron al procurador en las Cortes de La Coruña e impidieron por la fuerza la entrada en la ciudad del alcalde Ronquillo. Aquellos hechos se producían en el marco del descontento creado por el advenimiento del flamenco Carlos I, rodeado de una corte extranjera y que, además de multiplicar las mercedes a extranjeros, postergaba los intereses castellanos preocupado por los asuntos del Imperio. Ese malestar estalló en 1520 en la rebelión llamada de los comuneros, movimiento de las ciudades castellanas que reclamaban un gobierno representativo frente al incipiente absolutismo monárquico. Bravo fue uno de los jefes comuneros que se entrevistaron con la reina madre, Juana I, la Loca, recluida en Tordesillas, para pedirle su apoyo. Luego dirigió, junto con Padilla y Maldonado, el ejército comunero derrotado en la batalla de Villalar (1521). Allí mismo fue juzgado y decapitado.