Eduard Büchner

(Munich, 1860 - Focsani, 1917) Químico alemán. Estudió en las universidades de Munich y Erlangen. Trabajó como ayudante de Baeyer, para pasar más tarde a ejercer como profesor en Kiel. De 1896 a 1911 enseñó en las universidades de Tubinga, Berlín, Breslau y Würzburg; falleció durante su servicio activo en la Primera Guerra Mundial.


Eduard Büchner

Desde principios del siglo XIX se había generado un gran debate acerca del mecanismo causante de la fermentación etílica. Éste se convirtió en el tema clave entre los que planteaban el concepto de vitalismo, es decir, la noción de que los organismos vivos están dotados de un principio o "fuerza vital" que los hace esencialmente diferentes de los objetos no vivos. Un aspecto de este debate, de trascendental importancia para la constitución de la biología moderna, se centró en los denominados "fermentos" y en el papel que estos desempeñaban en la conversión de los azúcares y los almidones en alcohol. Los vitalistas argumentaban que los fermentos (a los que ahora denominamos enzimas) estaban vinculados a las células vivas y que, si las células eran destruidas, los fermentos no podían producir más fermentación.

Hasta 1896 se había venido aceptando que el proceso de la fermentación requería células vivas e intactas de levadura. Eduard Büchner comprobó la falsedad de este punto de vista y demostró que la fermentación alcohólica se debe a la acción de unas enzimas llamadas zimasas y no a la simple acción fisiológica de las células de la levadura. En su famoso experimento, Büchner cubrió con arena un grupo de células hasta su completa destrucción. Después extrajo el líquido que quedaba y lo añadió a una solución de azúcar. Se suponía que era imposible que se produjera fermentación, pues las células que contenían los fermentos estaban muertas y, en consecuencia, no tenían la "fuerza vital" necesaria para fermentar. Para su sorpresa, el líquido, pese a que no contenía células vivas, provocó una fermentación. De esta forma demostró que los fermentos por sí mismos, a diferencia de cualquier organismo vivo, podían producir la fermentación.

Por sus descubrimientos sobre la fermentación en ausencia de células vivas le fue concedido el premio Nobel de Química en 1907. Entre sus principales obras destacan Fermentación alcohólica sin células de levadura (1897) y Fermentación de zimasa (1903). Este último libro lo escribió junto a su hermano Hans.