Duque de Buckingham

(George Villiers, primer duque de Buckingham; Brooksby, 1592 - Portsmouth, 1628) Político inglés. Apuesto y encantador, rápidamente se convirtió en el favorito del rey Jacobo I y del futuro Carlos I; su influencia en la corte se extendió desde 1616, durante el reinado de Jacobo I, hasta los primeros años del reinado de Carlos I. Fue nombrado lord gran almirante en 1619 y hecho duque en 1623, pero su arrogancia y abuso de poder lo hicieron muy impopular. Su errática política exterior provocó una serie de desastres, como las fracasadas expediciones militares contra España y Francia.


George Villiers, duque de Buckingham

George Villiers substituyó a Robert Carr como favorito real y acumuló títulos nobiliarios y cargos cortesanos. En 1623 viajó a Madrid acompañando al príncipe Carlos, futuro Carlos I de Inglaterra, para negociar una alianza con España por medio del compromiso matrimonial del heredero al trono inglés con María de Austria, hermana de Felipe IV, y para solicitar la ayuda de la monarquía española en su intento de recuperar el dominio sobre el Palatinado. Ambas negociaciones fracasaron por el enfrentamiento sostenido entre el duque de Buckingham y el conde-duque de Olivares, y el príncipe inglés regresó junto con su favorito a Londres.

Tras la entronización de Carlos I de Inglaterra (1625), George Villiers trató de concertar también sin éxito el matrimonio del rey inglés con una hermana de Luis XIII de Francia y organizó un fracasado ataque naval contra Cádiz. En 1626 el parlamento, que veía con malos ojos la ambición y el nepotismo de Buckingham y su acercamiento a los países católicos, responsabilizó al duque de la derrota y presentó un proyecto de acusación en su contra; Carlos I hubo de disolver el parlamento para evitar el juicio contra su favorito.

En 1627 sufrió otro revés al ser derrotado cuando trataba de liberar a los hugonotes franceses sitiados en el puerto de La Rochela. Buscó nuevamente la alianza con España para obtener apoyo militar, para lo que comisionó al pintor Pieter Paul Rubens en una embajada enviada a Madrid. El apoyo no llegó a hacerse efectivo puesto que, en el transcurso de las negociaciones de Rubens en la Corte española, y mientras preparaba en Portsmouth una nueva expedición a La Rochela, Buckingham murió a manos de uno de sus tenientes, el puritano John Feldon. Su asesinato causó muestras de regocijo entre los londinenses.

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