Philippe de Champaigne

(Bruselas, 1602-París, 1674) Pintor francés de origen flamenco. Se formó en su Bruselas natal, pero en 1621 se trasladó a París y algunos años más tarde se nacionalizó súbdito francés. Fue el retratista más famoso y brillante de la Francia del siglo XVII, al servicio de Luis XIII y de María de Médicis. Se le recuerda especialmente por un Autorretrato, conocido a través de copias, y por dos retratos del Cardenal Richelieu, del que transmite la esencia de la personalidad renunciando al esteticismo y el ennoblecimiento característicos del retrato barroco. También se le deben obras religiosas, en particular para el convento jansenista de Port-Royal, secta que ejerció una gran influencia en él hacia el final de su vida, y también en su hija, que fue monja. En los últimos años, la nota dominante de su estilo fue la austeridad.