Hernando Colón

(Córdoba, 1488-Sevilla, 1539) Cosmógrafo y bibliófilo español. Hijo natural de Cristóbal Colón, acompañó a éste en su último viaje. De regreso a España, defendió sin éxito los derechos que los Colón creían que debían concedérseles. Apasionado bibliófilo, gracias a la fortuna heredada de su padre, fue acumulando una gran cantidad de libros (más de 15.000) que hoy son la base de la biblioteca Colombina. Dejó escrita una Historia del almirante don Cristóbal Colón publicada en Venecia en 1571 y cuya correcta traducción al castellano no se hizo hasta el año 1932.


Hernando Colón

En 1494, tras la segunda marcha de su padre a las Indias, ingresó junto con su hermanastro Diego en la Corte en calidad de paje del príncipe Juan; al morir el príncipe en 1497, pasó al servicio de la reina. Formado en los círculos cortesanos, Hernando Colón recibió de Pedro Mártir de Anglería una educación humanista que determinó su dedicación al estudio y al conocimiento de las fuentes de la ciencia de su época y de la Antigüedad.

En 1502 se embarcó junto a su padre en la cuarta expedición a las Indias y padeció los avatares del viaje en su compañía. A su regreso a España (1504) se instaló de nuevo en la Corte. Los favores que le fueron otorgados en el testamento de su padre le ocasionaron algunos problemas con el primogénito, Diego Colón, con quien viajó a las Indias por segunda vez en 1509, con motivo de la toma de posesión de Diego como gobernador de La Española. Permaneció unos meses en Santo Domingo y volvió a la Península Ibérica en 1510, al mando de la nave que transportaba al gobernador Ovando.

Hernando Colón ayudó a su hermano a interponer sucesivos pleitos contra la Corona en demanda del reconocimiento de los derechos, títulos y honores de su padre. Residió en Sevilla, donde redactó varios memoriales destinados a la Corte, aunque finalmente la sentencia dada por el Consejo Real en 1511 desestimó sus pretensiones, recortando en gran medida los derechos de la familia sobre las Indias. Su tentativa de emprender nuevos viajes de descubrimiento se vio truncada en 1512 por la negativa de Fernando el Católico a concederle el permiso necesario.

Ese año se trasladó a Italia como embajador diplomático del rey Fernando ante la Santa Sede y para gestionar el desarrollo de los pleitos de su hermano; durante su estancia en Roma se dedicó también al estudio de los autores clásicos y a la recopilación de libros; con ellos creció su biblioteca, iniciada con los fondos donados por su padre y sus tíos. El número de ejemplares se ampliaría considerablemente durante los viajes que realizó por Europa entre 1513 y 1526.

En 1517 inició, con financiación real, la elaboración de un estudio de conjunto sobre la geografía de la Península Ibérica, el primero en su género, para el que utilizó un método sistemático en la reunión de datos, aplicado por él y por sus colaboradores; se recogió abundante información de gran parte de las localidades españolas. Con los datos obtenidos comenzó a redactar la Descripción y cosmografía de España, también denominada Itinerario, y un Vocabulario topográfico, en el que realizó una detallada relación geográfica por orden alfabético. En 1523 se ordenó la suspensión del proyecto, por lo que ambas obras quedaron inéditas y manuscritas en su biblioteca. El conocimiento de sus trabajos influiría sobre las posteriores obras de carácter geográfico realizadas a finales del siglo XVI por iniciativa de Felipe II.

Asistió a la coronación de Carlos V en Aquisgrán (Alemania, 1520) y a la celebración de la Dieta de Worms (1521); en el transcurso del viaje tomó contacto con Erasmo de Rotterdam, y contribuyó a la difusión de sus doctrinas humanistas tras su regreso a la Península Ibérica, principalmente en el foco sevillano. Por su prestigio como cosmógrafo fue comisionado por Carlos V para formar parte de la Junta de Badajoz, constituida en 1524 por un grupo de acreditados científicos españoles y portugueses para determinar, mediante el establecimiento de una hipotética línea divisoria, el ámbito de expansión que correspondía a cada una de las potencias y adjudicar en consecuencia el dominio sobre las islas Molucas. En las reuniones de la Junta destacó por la exposición de un método de su invención sobre el transporte de grados por medio de relojes, aunque no pudo llevarse a cabo por limitaciones técnicas. Redactó memoriales para la Junta y para la Corona, en los que expresó su opinión contraria a la extensión colonial portuguesa al este del cabo de Buena Esperanza y a favor de los derechos de Castilla en la conquista de las provincias de Persia y Arabia.

A partir de 1526 se encargó de recoger material de estudio de la Casa de Contratación para elaborar un mapa de las Indias Occidentales, para lo que revisó las cartas de marear, los cuadernos de bitácora y los libros de navegación de los pilotos; el mapa definitivo fue realizado en 1536 por Antonio de Chaves. Hernando conservó en su biblioteca las fuentes utilizadas para la tarea, reclamadas insistentemente por la Casa de Contratación después de su muerte.

La labor por la que ha sido considerado como el bibliógrafo más importante de su época fue la creación de su amplísima biblioteca: en la fecha de su muerte, superaba los 15.000 volúmenes y constituía una de las principales colecciones de libros en Europa. Sin embargo, su figura destaca no sólo por la gran cantidad de ejemplares reunidos, sino por su concepción acerca de la utilidad que debía dárseles: su objetivo fue la recopilación de todo el material científico posible para facilitar su acceso a los investigadores y estudiosos, inaugurando así el concepto moderno de bibliografía.

Dedicó por ello mucho tiempo a la confección de índices y catálogos de autores y obras que destacan por la perfección técnica de su sistematización; recogidos en el denominado Regestum librorum Dom Ferdinandi Colon, incluyó en ellos un registro de ejemplares por orden de entrada a la colección con datos sobre el lugar, precio y fecha de la compra, y un resumen del contenido de cada libro que facilitara el manejo de los fondos. Además de los que adquirió personalmente, contó con numerosos colaboradores que le enviaron libros desde las principales ciudades españolas y europeas, por lo que ya en 1525 precisó construir un local adecuado para instalar los fondos, debido al volumen que habían alcanzado.

En 1530 escribió un memorial a Carlos V para solicitar una subvención que le permitiese ampliar su tarea y posibilitar su continuación tras su muerte, para que la colección se mantuviese constantemente al día de lo que se iba publicando; en el memorial refiere su opinión acerca de la utilidad de su colección y el objetivo que pretendía alcanzar: reunir todo lo publicado en el mundo cristiano y gran parte de lo conocido fuera de él. Carlos V le concedió la subvención en 1536. Los fondos fueron donados en su testamento al cabildo de Sevilla, donde se conservan en la actualidad, en la denominada Biblioteca Colombina.

Durante los últimos años de su vida se dedicó a elaborar la biografía de su padre y la historia de sus viajes. La obra se publicaría en Venecia (1571) en versión italiana, con el título Historia del almirante don Cristóbal Colón. El retraso en su publicación se debió, probablemente, a las fuertes criticas que vertió hacia los españoles que participaron en las expediciones de conquista tras el viaje de su padre.

Su autenticidad y autoría han sido muy discutidas por los historiadores, aunque en la actualidad se admite como auténtica la mayor parte de la obra, excepto el primer capítulo, donde figuran las ideas sobre geografía del almirante y la supuesta correspondencia que mantuvo con Paolo Toscanelli; se cree que esta parte fue añadida con posterioridad.

Éste no ha sido el único problema suscitado por la obra, puesto que la escasez de datos sobre el origen y el desarrollo de la vida de Cristóbal Colón con anterioridad a su llegada a la Corte castellana ha provocado numerosas interpretaciones, desde la ocultación premeditada por no desvelar su origen socialmente humilde hasta el desconocimiento. La Historia del almirante don Cristóbal Colón contiene un relato detallado de las expediciones de Colón y del descubrimiento de América, aunque su principal interés radica, más que en el aspecto histórico, en la información geográfica y antropológica que proporciona sobre las tierras americanas, en parte extraída de los propios escritos del almirante.