Eugenio Cruz Vargas

(Santiago de Chile, 1923 - Olmué, 2014) Pintor y poeta chileno. Hijo del vitivinicultor Pedro Nolasco Cruz Correa y de María Emilia Vargas Bello (nieta del insigne humanista Andrés Bello), la infancia de Eugenio Cruz trascurrió en las fincas de las Cabras y la Viña San Pedro, donde, en fecundo contacto con la naturaleza, se manifestaron prontamente su sensibilidad y sus aptitudes artísticas.


Eugenio Cruz Vargas

Estudió con los jesuitas en el Colegio San Ignacio, en la capital chilena; finalizada su formación, la temprana muerte de su padre le impidió desarrollar su vocación artística, e inició su trayectoria profesional en los sectores inmobiliario y publicitario. En 1950 contrajo matrimonio con María de la Luz Vergara, fuente de inspiración tanto en su obra plástica como literaria.

En la década de 1970 viajó por América, Europa, Rusia y Estados Unidos de Norteamérica en actividades vinculadas al desarrollo del arte escénico, principalmente la producción teatral y cinematográfica; esta última la desarrolló con Claudio Guzmán, destacado director de cine y televisión chileno radicado en Hollywood. Durante una prolongada estancia en París asistió a cursos libres de Historia del Arte en la École du Louvre, donde amplió sus conocimientos de pintura clásica.

Establecido luego en el sur de Chile, pudo finalmente dedicar los últimos cuarenta años de su vida a la pintura y la poesía. La pintura de Eugenio Cruz Vargas partió del paisajismo naturalista clásico para evolucionar hacia la abstracción. En una primera etapa, en efecto, se percibe su adhesión al clasicismo figurativo de los maestros de los siglos XIX y XX, expresada en óleo sobre tela, preferentemente de formato mediano y mayor.


Caserío en Puengue y
Paisaje a un color, de Eugenio Cruz Vargas

Los cuadros de este periodo recrean paisajes del campo y de la costa de la zona central y sur del país, evidenciando un sincero realismo de corte naturalista; sin embargo, su manejo del color y los contraluces proyecta a menudo matices de melancolía o serenidad. Su segunda etapa, en cambio, se caracteriza por el abandono de la figuración clásica y su avance hacia una abstracción que conserva todavía referencias a elementos de la naturaleza, y que culminaría en sus últimas telas en una abstracción total, donde ya no hay trazas ni elementos referenciales de nada que pueda reconocerse.

La obra poética de Eugenio Cruz Vargas combina la expresión de sentimientos de amor y visiones sobre la naturaleza con estampas de la vida rural y urbana del sur de Chile. Recogió por primera vez sus versos, siempre en un lenguaje aparentemente sencillo, en el poemario La única vez que miento (1978), al que siguió Cielo (1980) y, tres décadas después, De lo terrenal a lo espacial (2011).

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