Bernat Desclot

(Siglo XIII) Cronista catalán. Escribió la más antigua de las cuatro grandes crónicas catalanas, de título Llibre del rei en Pere e dels seus antecessors passats. Se conservan pocos datos documentales sobre él, aunque se ha tendido a identificarle con Bernat Escrivà, personaje que por aquel tiempo ocupó diversos cargos importantes en la curia real. La crónica está más bien dedicada al rey Pere el Gran (Pedro III de Aragón, llamado el Grande), del cual se narran las hazañas y majestad con tonos vivos y acento épico. Inspirado en fuentes juglarescas en su primera parte, la segunda remite a fuentes más directas, o documentos contemporáneos, lo cual no le priva, sin embargo, de cierto tono asimismo épico. Historiador realista a pesar de su pasión y parcialidad, Desclot utiliza un lenguaje preciso y dramático.


Manuscrito de la crónica de Bernat Desclot

Pese a que su crónica se inicia con la frase “Ací comença lo llibre que en Bernat Desclot dictà e escrivi” (“Aquí empieza el libro que Bernat Desclot dictó y escribió”), del historiador catalán no se ha hallado noticia alguna en los documentos de la época. Se duda entre creerle historiógrafo oficial del rey Pedro III el Grande o simple hombre de cancillería. Últimamente, Miquel Coll i Alentorn ha intentado identificarle con un Bernat Escrivà, natural de Es Clot (cerca de Castellnou, en el Rosellón), al que encontramos abundantemente documentado entre 1273 y 1288. Trasladado a Valencia, concretamente a Játiva, obtuvo la protección del obispo de Valencia y fue oficial y tesorero de la corte de Pedro el Grande y camarero de su hijo y sucesor Alfonso III el Liberal. De ser esto cierto, Desclot habría seguido muy de cerca los acontecimientos del reinado del gran rey catalán. Del estudio interno de la crónica hay que deducir que su redacción se inició en 1283 y que debió terminarse quizá a fines de 1286, o, lo más tarde, a mediados de 1288, y en todo caso antes del 20 de junio de 1295. La obra se mantuvo inédita hasta 1616, año en que fue publicada y traducida por Rafael Cervera.

La crónica de Bernat Desclot figura en los manuscritos con el título de Llibre del rei en Pere e dels seus antecessors passats (Libro del rey Pedro y de sus antepasados). La parte central de la crónica está dedicada al breve e importante reinado de Pedro el Grande, II de Cataluña y III de Aragón. Las notas dominantes de la obra son la exactitud y objetividad del cronista y la exaltación de la figura del rey. Escritor de raza, el autor logra dar a su libro una gran cohesión interna y realizar una magnífica síntesis de los variados elementos documentales, populares y literarios que constituyen el cuerpo de la crónica.

Considerada una de las mejores entre las "cuatro perlas" de la historiografía catalana medieval, Desclot relata en su crónica los acontecimientos del reinado de Jaime I el Conquistador y más minuciosamente el de su hijo Pedro el Grande, para cuyo reinado el libro es la mejor de las fuentes. Encabezan el texto unos capítulos dedicados a episodios sobresalientes de los reinados de Ramón Berenguer IV, Alfonso el Casto y Pedro el Católico, sumariamente enlazados entre sí. Las fuentes inmediatas o remotas de esta crónica son predominantemente legendarias en los reinados anteriores al de Jaime I el Conquistador y especialmente historiográficas en el de éste, mientras que en el de su hijo Pedro III el Grande son puestos principalmente a contribución los recuerdos personales del autor o de testigos presenciales de los hechos narrados, muy a menudo contrastados con abundante documentación coetánea.

El ámbito cronológico de la obra abraza desde la primera conquista de Mallorca en 1114 hasta la muerte de Pedro el Grande en 1285; pero la minuciosidad, exactitud, precisión y dramatismo del relato llegan a su grado máximo en la narración de los acontecimientos del cuatrienio 1281-1285, que ocupa noventa y cinco de los ciento sesenta y ocho capítulos del conjunto. Pedro el Grande es el protagonista indiscutible del libro, entre cuyos episodios destacan el principio de la intervención de la Casa real en Italia o la invasión de Cataluña por el ejército francés. La lengua de la crónica, con algunos dialectalismos propios de la zona noreste de Cataluña, sigue las normas unificadoras de la Cancillería real y es una excelente muestra de una prosa contemporánea a la de Ramon Llull.

Tanto por la objetiva veracidad de sus noticias, salvo en lo que se refiere a las narraciones legendarias de los primeros capítulos, como por la vida que cobran sus personajes y los ambientes en que se desenvuelven, como asimismo por la limpia belleza y expresividad de su lenguaje, Bernat Desclot ha merecido ser llamado "cronista modelo de la Edad Media". Un crítico afirmó de esta obra que "si no fuese historia, sería una gran novela".

A la formación de su manera literaria contribuyeron la prosa cancilleresca de los documentos con su precisión y su rigor lógico, las creaciones del alma popular con su frescura y su latido vital, los géneros narrativos en verso y en prosa de la época, con su rico instrumental de tópicos y de recursos expresivos, el estilo cortés con su delicadeza y su gracia, y la Biblia con su lección moral y la elevación de sus conceptos. Es preciso subrayar sobre todo la altísima calidad de los diálogos y de las piezas oratorias que pone en boca de sus personajes. En muchos de los pasajes de la crónica han podido rastrearse abundantes y evidentes restos de versificación, procedentes sin duda de poemas narrativos que debieron estar en boga durante los siglos XII, XIII y primera mitad del XIV y que sólo han podido llegar hasta nosotros a través de sus prosificaciones en las crónicas.

La crónica de Bernat Desclot dejó honda huella en la historiografía posterior, tanto en la medieval como en la moderna, y ha sido fructíferamente aprovechada no sólo por los historiadores catalanes y aragoneses, sino también por los que han investigado en la historia de Italia y de Francia en el siglo XIII, como Amarii Gregorovius, Romey y Lecoy de la Marche. Fue traducida al castellano por Rafael Cervera, al italiano por Filippo Moïsé y al inglés por F. L. Critchlow, y se han conservado de ella versiones fragmentarias al castellano y al aragonés contenidas en manuscritos de la segunda mitad del siglo XV. Han sido también traspuestos al catalán moderno extensos pasajes de la crónica por Serra i Baldó y Aramon i Serra. De entre las más recientes ediciones destaca la de Miquel Coll i Alentorn (1949-1951).

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