Jorge Díaz

(Rosario, Argentina, 1930 - Santiago, 2007) Escritor chileno considerado el dramaturgo de vanguardia de su país con un mayor reconocimiento internacional. Además de sus dotes como autor teatral, cultivó la arquitectura y la pintura. En 1965 se trasladó a Madrid, y en España obtuvo un éxito extraordinario, sobre todo a partir de la concesión del Premio Tirso de Molina en 1975. Su obra, que se inició dentro del llamado teatro del absurdo (en la línea de Eugène Ionesco), evolucionó hacia una postura más crítica y de contenido social. Los rasgos que más caracterizaron su obra son el sentido del humor y una particular preocupación por el lenguaje.


Jorge Díaz

Jorge Díaz emigró a Chile junto a su familia cuando tenía cuatro años. Hijo de padres españoles, disfrutó de la doble nacionalidad chilena y española. Realizó sus estudios de enseñanza media en el Colegio San Pedro Nolasco, y los profesionales en la Universidad Católica de Santiago, donde cursó la carrera de arquitectura.

A finales de los 50 entró a formar parte del Teatro ICTUS (en cuyos montajes participaría como actor durante varios años) y escribió su primera obra teatral, La paloma y el espino (1957). Fue esta misma compañía teatral la que estrenó dos notables obras suyas en un acto: El cepillo de dientes (1960) y Un hombre llamado Isla (1961). A partir de ese momento, y hasta 1968, el Teatro ICTUS estrenó las sucesivas obras de Jorge Díaz: Réquiem para un girasol (1961), El velero en la botella (1962), El lugar donde mueren los mamíferos (1963), Variaciones para muertos de percusión (1964), El nudo ciego (1965) e Introducción al elefante y otras zoologías (1968). Debutó en el teatro para niños con Chumingo y el pirata de lata, obra escrita en colaboración con Mónica Echeverría en 1963 y firmada con el seudónimo de Pepe Abedul; ya con su auténtico nombre, y también para niños, apareció poco después Serapio y Yerbabuena, estrenada por ICTUS en 1963.

En 1965 viajó a España, país en el que residiría por espacio de treinta años. En este país creó dos compañías de teatro itinerante, una para espectáculos infantiles (Los Trabalenguas) y otra para montajes para adultos (Teatro del Nuevo Mundo). Con la primera, Díaz trabajó durante diez años como actor, director, dramaturgo y escenógrafo. De su etapa en Madrid son las obras Topografía de un desnudo (1965), La víspera del degüello o El Génesis fue mañana (1965), La corrupción del ángel cibernético (1971), Mata a tu prójimo como a ti mismo (1974), Desde la sangre y el silencio (1980) y Piel contra piel (1982), entre otras.

En 1985 recibió nuevamente el Premio Tirso de Molina. Regresó a Chile en 1994 con motivo de la concesión del Premio Nacional de las Artes de la Representación y Audiovisuales. Aunque siguió viviendo en Chile, procuró pasar los inviernos en España. Muy celoso de su intimidad, jamás invitaba a nadie a su casa; sus encuentros sociales o profesionales se producían siempre en las cafeterías. Jorge Díaz mantuvo su prolífica actividad creadora hasta su fallecimiento en la capital chilena el 13 de marzo de 2007, a los 77 años de edad.