Roberto Goyeneche [El Polaco]

(Urdinarrain, Entre Ríos, 1926 - Buenos Aires, 1994) Cantante argentino, una de las voces más representativas del tango porteño. En 1931, tras la muerte de su padre (un tapicero afincado en el barrio de Saavedra, en Buenos Aires), el joven Roberto tuvo que compaginar los estudios con el trabajo para así aportar ingresos económicos a su familia. En su adolescencia ejerció profesiones como la de taxista o conductor de autobús.


Roberto Goyeneche

En 1944 ganó un concurso convocado por el Club Federal Argentino cuyo primer premio consistía en un contrato como vocalista en la orquesta de Raúl Kaplún. Con dicha agrupación grabó algunos discos y debutó en Radio Belgrano, pero su verdadero salto a la fama tendría lugar en el año 1952 con la orquesta de Horacio Salgan. Con dicho conjunto colaboró cantando a dúo con Ángel Paya Díaz, que fue quien le puso el apodo de El Polaco por el que todavía hoy es conocido.

Tras el éxito obtenido con la agrupación de Salgan, pasó a la orquesta de Aníbal Troilo, con quien entablaría posteriormente una gran amistad. En 1963 dejó la orquesta para emprender su carrera como solista y grabar con personalidades y agrupaciones como la Orquesta Típica Porteña, Atilio Stampone, Roberto Pansera, Armando Pontier, Astor Piazzolla y Raúl Garello, quien escribió para él más de cien canciones.

Su popularidad fue tal que el director de cine Pino Solanas lo requirió para aparecer en sus películas El exilio de Gardel y Sur. Tras su actuación en el Thêatre du Chatelet de París, los críticos lo llamaron “Gardel reencarnado”, encumbrándolo a la altura del mítico Carlos Gardel. También realizó giras por otros países, entre ellos España, Holanda, Alemania, Estados Unidos y Japón.

Las interpretaciones de Roberto Goyeneche destacan por su impecable fraseo y dicción. Si bien su voz no era especialmente poderosa (sobre todo en sus últimos años, por el deterioro causado por el tabaco y el alcohol), poseía una amplia variedad de registros y un encanto único; sus tonalidades bohemias y melancólicas, casi susurrantes, la hacían idónea para el género. Troilo decía de él que cantaba “hasta los puntos y las comas” y en más de una ocasión Goyeneche acabó llorando tras una grabación. Entre sus interpretaciones más famosas está la primera grabación de la Balada para un loco de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, y sus versiones de La última curda (Edmundo Rivero), Maquillaje (Homero Expósito) y Cafetín de Buenos Aires (Enrique Santos Discépolo).

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información