Alfonso Grosso

(Sevilla, 1928 - Valencina de Concepción, 1995) Novelista y cuentista español. Su familia, de procedencia italiana por línea paterna y de ascendencia campesina por parte de madre, pertenecía a la pequeña burguesía acomodada de Sevilla, y estaba relacionada con los círculos culturales y del poder de la ciudad. Cursó la educación primaria en la escuela de los Hermanos Maristas, y la secundaria primero en los jesuitas, para continuarla luego, a causa de la ruina de su padre, en el Instituto San Isidoro.

En la universidad, estudió Filosofía y Letras durante dos años, aunque finalmente acabó obteniendo el título de profesor mercantil en la Escuela de Comercio, en 1950. Ese mismo año aprobó la oposición al cuerpo del Instituto Nacional de Previsión, que abandonaría en 1962 a raíz de su traslado forzoso a Barcelona el año anterior al ser detenido por intervenir en una campaña proamnistía. En años posteriores, realizó algunos trabajos editoriales (por ejemplo, como asesor literario de Planeta) y desde 1968 hasta 1973 fue redactor en una agencia de publicidad.

Por lo que a su obra literaria se refiere, es un miembro más de la "generación del medio siglo" y, por tanto, en una primera etapa su obra se enmarca dentro de la línea del realismo social, en consonancia con su actitud crítica frente al régimen franquista, que le había llevado a militar en el Partido Comunista desde 1955. Fue en esta época, a finales de los años cincuenta, cuando se acercó a los círculos intelectuales madrileños, pues su trabajo de narrativa breve no encontraba lugar en las revistas literarias andaluzas, dedicadas principalmente a la poesía.

Su primera novela fue La zanja (1961), descripción realista de una jornada en un pequeño pueblo andaluz. En Un cielo difícilmente azul (1961) cultivó la misma técnica objetivista para seguir el viaje de dos camioneros por tierras de Cáceres, y consiguió dar forma a un crudo drama rural en el que los instintos individuales y los prejuicios sociales crean una atmósfera primitiva y sofocante. A continuación publicó Testa de copo (1963), El capirote (1964) y Los días iluminados (1965), libros en los que mantuvo una actitud de denuncia y el estilo directo propio de su primera época. Publicó además tres libros de viajes: Por el río abajo (1960), Hacia Morella (1961) y A poniente desde el Estrecho (1962), realizados en colaboración con Armando López Salinas, José Agustín Goytisolo y Manuel Barrios, respectivamente.

A partir de 1962 inició un periplo por varias capitales europeas que, entre otras cosas le permitió la lectura de autores prohibidos en España. En 1967 fijó su residencia en Madrid tras su regreso de Cuba, donde había participado como miembro del jurado del Premio Nacional de Literatura.

A partir de mediados de la década de los sesenta su trayectoria literaria experimentó cambios importantes: abandonó el realismo social y buscó transmitir su planteamiento crítico utilizando fórmulas narrativas de mayor complejidad. Así se pone de manifiesto en Inés just coming (1968), novela en la que ofrece una visión sociológica de la revolución cubana a través de tres personajes que tratan de evadirse por medio del sexo mientras la isla se encuentra en estado de alerta por la inminente llegada de un ciclón. El empleo del monólogo interior y otros recursos de mayor calado experimental se unen a su capacidad de evocar ambientes de un modo sugestivo y fluido. Las mismas tendencias aparecen en Guarnición de silla (1970), retrato de una familia de bodegueros jerezanos, y en Florido mayo (1973), con la que obtuvo el premio Alfaguara.

Ya en la década de los setenta regresó a una línea menos experimental con libros como La buena muerte, de 1976, Los invitados, de 1978, El correo de Estambul (1980), Otoño indio (1983) y El aborto de María (1985), entre otros. Sus obras han sido traducidas al francés, sueco, ruso, polaco y rumano.