Lidia Gueiler Tejada

(Lidia o Lydia Gueiler Tejada; Cochabamba, 1926 - La Paz, 2011) Política boliviana que presidió la República de Bolivia (1979-1980). Estudió en el Instituto Americano de Cochabamba, donde cursó sus estudios secundarios y comerciales y en los que obtuvo el título de contadora. Desde 1948 militó en el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), en el que se formó políticamente y destacó como dirigente femenina y de la juventud.


Lidia Gueiler Tejada

En 1951, junto a otras veintisiete mujeres, se declaró en huelga de hambre en el Palacio de Justicia de La Paz para exigir la libertad de compañeros presos y confinados, la pacificación nacional y contra la anulación de las elecciones que había ganado Víctor Paz Estenssoro. Participó del movimiento de 1952 que dio la presidencia a Paz Estenssoro, el cual pudo iniciar así su primer mandato (1952-1956). En 1953 viajó a Hamburgo como secretaria del Consulado General de Bolivia. Más tarde se trasladó en misión diplomática a Bonn como agregada civil, y luego como responsable de la legación, hasta que fue elevada al rango de embajadora. En 1957, en representación del gobierno de Bolivia, asistió a la reunión de técnicas y dirigentes de las Oficinas del Trabajo de la Mujer, que tuvo lugar en México.

Lidia Gueiler Tejada fue diputada en las legislaturas 1956-1960 y 1960-1964. En 1963 se unió al Partido Revolucionario de Izquierda Nacional (PRIN), fundado por Juan Lechín Oquendo; Gueiler militaría en el PRIN hasta la década del setenta, cuando retornó a su partido de origen, el MNR. El gobierno militar del general René Barrientos (1964-1969), que derrocó en 1964 al presidente Paz Estenssoro, forzó el exilio de Gueiler a Santiago de Chile.

Con las elecciones de 1978, en las que no hubo una mayoría absoluta, el Congreso eligió presidente constitucional interino al presidente del Senado, Walter Guevara Arze, y para la presidencia de la Cámara de Diputados a Lidia Gueiler Tejada. El 1 de noviembre de 1979, el coronel Alberto Natusch Busch alentó un golpe de estado, reprimiendo la reacción popular en la llamada Masacre de Todos Santos en La Paz. Como presidenta de la Cámara de Diputados, Gueiler tomó parte activa en la búsqueda de una solución. El 16 de noviembre de 1979 el Congreso revocó el mandato conferido a Walter Guevara Arze y encomendó el ejercicio de la Presidencia de Bolivia a la presidenta de la Cámara de Diputados. En esas circunstancias, Lidia Gueiler se convirtió en la primera mujer en el ejercicio de la presidencia de la República boliviana.

El gobierno de Lidia Gueiler, de carácter progresista, estableció una alianza con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y hubo de enfrentarse a una grave situación económica que intentó reconducir con medidas impopulares, como la devaluación de la moneda, el incremento del precio de los carburantes y los ajustes en los precios del transporte y de algunos alimentos básicos de la cesta familiar; tales medidas fueron denunciadas por la Central Obrera Boliviana (COB), que convocó una huelga general y bloqueó los caminos.

En respuesta, Gueiler convocó a elecciones para el 30 de junio de 1980, pese a la oposición del Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Allí existía un grupo fuerte de oposición que desafiaba el poder civil. Las elecciones se realizaron y, una vez más, no había un candidato con mayoría absoluta; la decisión quedó en manos del Congreso. Sin embargo, dieciocho días después de las elecciones, el general Luis García Meza encabezó un golpe de estado y se hizo con el poder. Lidia Gueiler fue obligada por los militares golpistas a firmar su renuncia a la presidencia. Encontró asilo en la Nunciatura Apostólica, donde permaneció tres meses; después viajó a París.

Con el retorno de la democracia a fines de 1982, Lidia Gueiler Tejada fue nombrada embajadora en Colombia por el gobierno de Hernán Siles Zuazo (1982-1985). Durante el cuarto período presidencial de Paz Estenssoro (1985-1989) se estableció en Santiago de Chile, distanciada de la función pública. Fue candidata al Senado por Cochabamba con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

Ya en el Parlamento fue designada presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, vicepresidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y presidenta de la Subcomisión de Política Social, Salud y Asuntos Campesinos. Como senadora fue convocada por la Corte Suprema de Justicia para testificar en el juicio de responsabilidades contra el ex dictador Luis García Meza. Entre 1990 y 1993 fue embajadora en Venezuela. En 1993 se retiró de la vida pública.

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