James Keir Hardie

(Legbrannock, 1856 - Glasgow, 1915) Político británico. Socialista y pacifista convencido, fue el primer político que llegó al Parlamento británico representando a la clase trabajadora y el fundador, en el año 1893, del Partido Laborista Independiente. También actuó como consejero político principal y valedor en el Parlamento del movimiento sufragista encabezado por Emmeline Pankhurst.


J. Keir Hardie

Miembro de una familia bastante humilde, su madre era sirviente en una granja y su padre un pobre carpintero de barcos. Cuando Hardie nació sus padres no estaban casados aún; tras formalizarse la situación, el matrimonio tuvo ocho hijos más. Acuciada por la necesidad, la familia de Hardie alternaba su residencia entre Glasgow, en busca de trabajo en las minas e industrias, y los campos de algodón del condado de Lamarkshire.

Obligado a trabajar en las minas de carbón escocesas desde los siete años de edad, James Keir Hardie nunca pudo asistir a la escuela elemental. Gracias a su tesón por aprender y a su activismo político y social, Hardie se convirtió, en la década de los setenta, en uno de los máximos representantes de los mineros escoceses. A partir del año 1881, Hardie dejó el duro trabajo de las minas para dedicarse en cuerpo y alma a la formación de un sindicato minero fuerte y representativo en un condado eminentemente minero como era Lamark, al mismo tiempo que se hacía cargo de la dirección del periódico Cumnock News entre los años 1882 y 1886.

Al año siguiente J. Keir Hardie fundó su propio periódico, The Miner (El minero), llamado desde 1889 Labour Leader, donde pudo expresar sin cortapisas su ideario político, basado en un socialismo muy suavizado por sus concepciones cristianas y en la lucha por obtener todos los beneficios posibles para la clase trabajadora en general.

Tras fundar, en el año 1888, el Partido Laboralista Escocés, ese mismo año Keir Hardie sufrió una severa derrota electoral al presentarse para la Cámara de los Comunes. Sin desanimarse un ápice, Hardie siguió trabajando duro hasta las siguientes elecciones, celebradas en el año 1892, y resultó elegido en enero de 1893 en representación de la industrial Bradford, en el condado de Yorkshire (Inglaterra), convirtiéndose de esa manera en el primer obrero que entraba a formar parte del Parlamento elegido por sufragio. En vista del éxito del movimiento, Hardie fundó ese mismo año el Independent Labour Party ( ILP, Partido Laborista Independiente), de ámbito nacional e inspiración socialista, aunque bastante matizada.

Muy pronto el partido aglutinó a un gran número de obreros hasta alcanzar, a finales del siglo, la cifra de doce mil afiliados. En un primer momento, el ILP no contó con el apoyo de la burguesía media o baja, temerosa de la nueva formación, ni tuvo entre sus filas a miembros de cierta relevancia intelectual, ya que atrajo esencialmente al proletariado inglés, clase ésta que por fin encontró un foro político donde reivindicar sus derechos. Nada más ser fundado el partido, Keir Hardie colaboró intensamente con la Social Democratic Federation (Federación Demócrata Social) con ánimo de difundir las máximas socialdemócratas entre la población obrera británica.

Después de perder su escaño en el Parlamento en las elecciones celebradas el año 1895, Hardie recuperó el asiento parlamentario en febrero del año 1900, en representación de la famosa cuenca minera galesa de Merthyr-Tydfil, y fue elegido portavoz del partido en los Comunes, labor que llevó a cabo de forma contundente ayudado por los otros veintiocho miembros del partido también elegidos diputados, lo cual da una idea clara del auge que había cobrado el partido entre las clases trabajadoras. En el año 1907, Hardie abandonó el liderazgo del grupo en la Cámara de los Comunes por no estar lo suficientemente preparado para llevar a cabo una labor de oposición política razonable en los debates de la cámara, ya que él se desenvolvía mucho mejor en las tareas organizativas internas del partido.

Durante la Primera Guerra Mundial, Hardie luchó denodadamente por mantener a todos los afiliados laboristas y a la clase trabajadora en general dentro de los postulados pacifistas que defendía. Hardie fue reclamado expresamente por la Segunda Internacional Socialista para que tratara de convencer a todos los proletarios de las potencias involucradas en el conflicto de no acudir a la llamada a filas de sus respectivos gobiernos, esfuerzo que resultó totalmente infructuoso. El posterior apoyo que proporcionó la ejecutiva del partido al Gobierno británico sumió a Hardie en una gran tristeza y una profunda decepción hacia sus camaradas que le acompañó hasta su muerte, acaecida en el año 1915, en plena Guerra Mundial.