David Hartley

(Armley, 1705 - Bath, 1757) Médico y filósofo británico. Conocido como fundador del asociacionismo en psicología, reduce toda realidad psicológica a sensación, resultado del contacto con los objetos externos mediante los nervios sensoriales. Esta teoría atribuye a procesos mecánicos todo conocimiento humano, de acuerdo con un modelo newtoniano.


David Hartley

Después de haber cursado estudios eclesiásticos, David Hartley renunció a ordenarse sacerdote por su desacuerdo con el credo anglicano y siguió la carrera de medicina en las universidades de Bradford y Cambridge. Además de su dedicación a la filosofía, ejerció la profesión médica en diversas localidades a lo largo de su vida: en Newark, en Bury St. Edmunds, en la capital, Londres, y finalmente en Bath.

Hartley consideraba que su obra más importante, Observaciones sobre el hombre, su estructura, su función y sus expectativas (en dos volúmenes, 1749), era una contribución a la filosofía. La posteridad, sin embargo, la ha destacado como una aportación que merece ser registrada en la historia de la psicología porque, aunque la mayor parte de sus ideas han quedado irremisiblemente anticuadas, su precoz tentativa de explicar todos los procesos mentales a través de las asociaciones ejerció una considerable influencia en el siglo XIX.

El asociacionismo había tenido ya sus precursores en empiristas como John Locke y David Hume, quienes habían descrito algunos contenidos mentales complejos como resultado de la asociación. Hartley estableció el asociacionismo como principio que permitía elucidar no sólo los contenidos complejos de la conciencia (formados a partir de los contenidos simples o improntas que deja la sensación en la mente, concebida como «tabula rasa», como pizarra en blanco), sino también los procesos de la memoria, la imaginación o la razón, abarcando así todo el funcionamiento de la mente: para Hartley, los procesos mentales más complejos (imaginar, recordar, razonar) pueden ser analizados en grupos o secuencias de improntas sensoriales elementales, de modo que, en última instancia, todos los actos psicológicos pueden explicarse por el principio de asociación.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].