Eduardo de Hinojosa y Naveros

(Alhama, 1852 - Madrid, 1919) Jurisconsulto e historiador español. Miembro del Partido Conservador, ocupó el cargo de gobernador civil de Valencia y de Barcelona y fue director general de Instrucción Pública. Profesor de la Universidad de Madrid y académico de la de Historia, se especializó en historia de las instituciones jurídicas y del derecho español, en particular del medieval, y fue el primero en dar a esta disciplina un carácter científico.


Eduardo de Hinojosa

Sus numerosas obras sirvieron de fundamento para múltiples trabajos posteriores, y su Historia general del derecho español (1887), que termina con los visigodos, se utilizó como manual en las universidades españolas durante mucho tiempo. También hay que citar Historia del Derecho romano (1880-85), Origen y vicisitudes de la pagesía de remensa en Cataluña (1902) y El elemento germánico en el derecho español (1915).

A Eduardo de Hinojosa se le considera el verdadero renovador de los estudios de historia jurídica en España y el fundador de la moderna escuela española de cultivadores de esta disciplina. Su Historia del derecho español (Madrid, 1887, reimpresa en 1925), obra de juventud, representa el punto de transición de su orientación romanista a la germanista. En efecto, en su tomo I, único publicado, el autor presentaba una exposición sistemática del derecho de los pueblos primitivos de la Península, del de la España romana sobre todo, y unos capítulos iniciales sobre el de la época visigoda, que no llegó a desarrollar.

Las dificultades para poder ofrecer una acabada síntesis del derecho de las épocas sucesivas, por falta de suficiente elaboración monográfica, le hicieron detener la publicación de esta obra, decidiéndose entonces a investigar sobre las fuentes medievales, para ir estudiando distintos aspectos e instituciones. Esta labor se reflejó luego en sus más notables trabajos y opúsculos, testimonios de su consagración germanista. Su Historia del derecho español, a pesar de su limitación de contenido, representaba un avance fundamental en los estudios de la historia del derecho en España. Como observa Galo Sánchez, hasta 1887 no se había escrito ningún manual científico de historia del derecho español.

En esta obra se utilizan por primera vez las aportaciones de los grandes investigadores alemanes, especialmente sobre fuentes romanas. Los estudios etnográficos y de derecho comparado sobre los pueblos primitivos son utilizados también en la debida mesura; y los aspectos económicos y sociales, como bases de las estructuras juridicopúblicas, son objeto de especial atención. En definitiva, en la Historia del derecho español de Eduardo de Hinojosa campean ya las cualidades que habían de manifestarse en la fecunda producción del insigne maestro. A pesar del tiempo transcurrido desde su publicación y de los progresos efectuados en los estudios históricos sobre el derecho más antiguo, la obra de Hinojosa es todavía aprovechable en muchas de sus páginas y resulta un modelo en orden a su concepción y método.