Elias Hrawi o Hraoui

(Zahlé, 1926) Político libanés que fue presidente de la República de Líbano desde 1989 a 1998. Su labor fue fundamental para conseguir el alto el fuego en la Guerra civil que enfrentaba a las diferentes facciones políticas libanesas desde 1975.

Pertenecía a la comunidad de cristianos maronitas libaneses. Tras estudiar en la Universidad que los jesuitas tenían en Beirut, se convirtió en uno de los principales empresarios y hombres de negocios del Líbano. Inició su carrera política en 1972 cuando fue elegido diputado como candidato independiente. El primer ministro Elías Sarkis le nombró ministro, desempeñando la cartera de Obras Públicas entre 1980 y 1982.

Cuando en noviembre de 1989 el presidente de la República, René Moawad, fue asesinado, Hrawi fue designado por el Parlamento como su sucesor. Su nombre había sido propuesto por 52 parlamentarios que se habían reunido en la ciudad de Chtaura para alcanzar un acuerdo. Su nombramiento contó con el apoyo de Siria, que controlaba la política del país.

Fue proclamado presidente el 24 de noviembre de 1989. Apoyó la decisión del primer ministro Selim al-Hoss de destituir a general Aoun del cargo de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Este se negó a aceptar la orden de abandonar su cargo y se atrincheró con sus partidarios en el palacio presidencial de Baabda. Hrawi manifestó que estaba dispuesto a utilizar la fuerza para desalojar de allí a los hombres de Aoun. Para ello contó con el apoyo militar de las tropas sirias que participaron en la operación.

Los partidarios de Aoun se pusieron delante de las columnas sirias y libanesas para evitar el avance. Para evitar una matanza, Hrawi ordenó detener el ataque. Mientras, el presidente estableció la sede en el sector occidental de Beirut. Su gobierno obtuvo el reconocimiento internacional cuando el 13 de diciembre el embajador de Francia le presentó sus credenciales. Su posición en el seno del país se vio reforzada cuando el 3 de abril de 1990 su gobierno fue reconocido por el líder de una de las guerrillas maronitas de las Fuerzas Libanesas.

Ese mismo año realizó un viaje por los países árabes para lograr la financiación necesaria para reconstruir el país una vez alcanzada la paz. Sus gestiones fueron decisivas para que en 1990 se alcanzase el acuerdo de Taif, en la que se establecía la paz entre los diversos contendientes en la guerra civil libanesa, que se prolongaba desde 1975. El acuerdo fue el primero que contó con la aprobación de Siria. El acuerdo le permitió a Hrawi proclamar la Segunda República.

Una semana más tarde ordenó a las tropas gubernamentales recuperar el palacio de Baabda. El ataque, que fue muy violento, se produjo el 13 de octubre, con participación de artillería aérea y aviación. Tras la rendición de Aoun, el presidente ordenó el desmantelamiento de la línea verde que durante toda la guerra civil había separado los sectores occidental y oriental de Beirut. Paralelamente se abrió a la circulación la carretera que unía Beirut con Damasco.

Una vez lograda la reunificación de la capital, anunció el inició del Plan de Seguridad del Gran Beirut, según el cual todas las milicias que habían operado en un radio de 25 kilómetros de la capital deberían abandonar sus posiciones y dirigirse a otras regiones. Tras la dimisión del primer ministro, Hrawi encargó el gobierno a su ex-ministro de educación Omar Karami. A mediados de 1991 la mayoría de las facciones armadas que habían participado en la contienda habían entregado las armas. Esto permitió el inicio de la reconstrucción del país. La crisis económica obligó a dimitir el 13 de mayo de 1992 al primer ministro Karami. Poco después el presidente, acompañado del presidente de la Asamblea Nacional, acudió a Damasco para pedir ayuda económica al presidente sirio Hafez al-Assad.

A su vuelta encargó a Rachid-al Solh, musulmán sunnita, la formación de un nuevo gobierno que permitiese asegurar la estabilidad política y económica del Líbano hasta la celebración de elecciones en el verano de 1992. Tras las elecciones, en las que participaron por primera vez todos los grupos políticos y religiosos del país, encargó a Rafiq al-Hariri formar gobierno. Su elección cayó sobre él por sus excelentes relaciones con Siria y Arabia Saudita. Al-Hariri formó un gabinete de unidad nacional. Hrawi y el primer ministro viajaron a Damasco para tratar la colaboración entre ambos países. En varias ocasiones a lo largo de 1994 y 1995, el primer ministro le presentó su dimisión, aunque nunca la aceptó. En 1995 el parlamento modificó la Constitución para que pudiera prorrogar por tres años su mandato, hasta 1998.

Esta propuesta, que modificaba el artículo 49 de la Constitución, contó con el apoyo de 110 diputados de los 128 que componían el Parlamento. Fue precisamente el primer ministro al-Hariri quien recomendó esta prorroga del mandato presidencial, que terminaba en noviembre de 1995, en favor de la estabilidad política nacional. Las elecciones municipales celebradas en el verano de 1996 supuso el reforzamiento del sistema político libanés, que se basaba en el equilibrio entre los tres grupos religiosos principales del país representados por las máximas autoridades del país: el propio Elías Hrawi, de confesión cristiano maronita; el primer ministro Rafiq al-Hariri, de confesión islámica sunnita; y el presidente del Parlamento Nabih Berri, de confesión islámica chiíta. En marzo de 1997, junto con al-Hariri, volvió a visitar Damasco, para renovar los pactos de seguridad mutuas, que estaban condicionados por las permanentes tensiones existentes entre ambos países y Israel.

El 10 de mayo recibió al papa Juan Pablo II, lo que suponía un paso más en la pacificación del país. Su política de desconfesionalización del Líbano le llevó en febrero de 1998 a crear la figura del matrimonio civil facultativo como una opción al matrimonio religiosos. Aunque obtuvo el apoyo del consejo de Ministros, las presiones de las diferentes líderes religiosos consiguieron paralizar el proyecto en la Asamblea. En junio visitó Estados Unidos, donde trató con el presidente Clinton sobre el proceso de paz en Oriente Medio. Gracias a este viaje consiguió el intercambio de prisioneros y restos de soldados muertos entre el Líbano e Israel. En noviembre de 1998 terminó su mandato. La Asamblea eligió para sucederle a general Emile Lahpoud, comandante en jefe del Ejército. Disconforme con este nombramiento el primer ministro Rafiq al-Hariri dimitió dos días después. La ceremonia de transmisión de poderes tuvo lugar en el palacio de Baabda el 24 de noviembre y supuso la primera transición de poder pacífica en el Líbano después de 30 años.

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