Scott Hubbard

(Elizabethtown, 1948) Físico y astrónomo estadounidense, uno de los más destacados pioneros de la astrobiología. G. Scott Hubbard nació el 27 de diciembre de 1948 en Elizabethtown, Kentucky. Estudió física y astronomía en la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Tennessee, para especializarse posteriormente en física del estado sólido y de los semiconductores por la Universidad de California en Berkeley.

Más adelante trabajó como científico en el laboratorio Lawrence de Berkeley. Fue además fundador, vicepresidente y director general de la compañía Canberra Semiconductor, una empresa de alta tecnología situada en el área de la bahía de San Francisco, e investigador sénior en el área de física de SRI International.

Antes de entrar a trabajar en la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) en 1987, dirigió dos proyectos de investigación de carácter básico y aplicado relativos a materiales y dispositivos para la detección de radiación. Sus contribuciones a la creación de la tecnología necesaria para obtener cristales de germanio de gran pureza y construir detectores de rayos gamma y conductores de infrarrojo lejano, fueron la base para la aplicación de estos dispositivos en las misiones de exploración del espacio y en tareas de detección en experimentos llevados a cabo con aceleradores de partículas.


Scott Hubbard

Los trabajos resultaron decisivos, por ejemplo, para la creación de la tecnología del detector de rayos gamma usado en la misión Mars Odyssey. Por otro lado, en 1979, Hubbard había desarrollado el primer telescopio de partículas cargadas de germanio utilizado en física nuclear.

Labor científica

Como investigador, Hubbard contribuyó muy activamente y dirigió el desarrollo de múltiples misiones de exploración espacial desde 1974, lo que le valió el reconocimiento unánime, por ejemplo, como creador de la misión Mars Pathfinder, desde su puesto de director de proyecto de la parte de la misión encargada al Centro de Investigación Ames. Esta misión culminó con éxito con la toma de tierra sobre suelo marciano el 4 de julio de 1997.

Los trabajos de Hubbard en el Centro de Investigación Ames de la NASA, en pleno centro de Silicon Valley, en California, se iniciaron en 1987. El centro fue fundado en 1939 como laboratorio de investigaciones aeronáuticas por el Comité Nacional de Consejos Aeronáuticos (NACA) que casi veinte años después, en 1958, se convertiría en la NASA.

Investigador principal encargado de proyectos de obtención de diferentes tecnologías de detección, Hubbard fue investigador adjunto para el desarrollo del espectrómetro de rayos gamma montado a bordo de la sonda Lunar Prospector, además de coordinador de la misión de exploración del satélite. La Lunar Prospector logró alunizar sin contratiempos el 6 de enero de 1998, y gracias a ella fue posible obtener las primeras pruebas de la presencia de hielo de agua en los polos lunares. Esta misión espacial permitió asimismo obtener una gran cantidad de datos científicos de alto valor con un coste muy bajo.

Una nueva disciplina: la astrobiología

Además de su labor como investigador, Hubbard ha sido pionero en la introducción en este tipo de proyectos de concepciones procedentes del sector privado como los grupos de producto integrados. Asimismo, ha desarrollado hardware de carácter experimental para diversos proyectos de investigación, incluidos experimentos con globos, la misión Apolo-Soyuz (1975), conjunta entre Estados Unidos y la Unión Soviética, y otras misiones de exploración del espacio exterior.

Sus trabajos en el Centro de Investigación Ames han abarcado otras tareas y responsabilidades, como el puesto de director adjunto para los Programas de Astrobiología y del Espacio, desde el cual se responsabilizó de los programas relacionados con el nuevo estudio multidisciplinar de la posible existencia de vida en el Universo, que se conoció posteriormente con el nombre de astrobiología, por lo que está considerado uno de los fundadores de esta disciplina.

Contribuyó, además, a la creación del Instituto de Astrobiología de la NASA, del que fue durante un tiempo director interino. Entre 1997 y 1999 fue responsable del comité de dirección científica del centro, en el que trabajan un total de 800 personas y que se encarga de los trabajos de investigación en los campos de las ciencias de la Tierra, la vida y el espacio; además, el centro gestiona los proyectos de investigación avanzados, el desarrollo de hardware para uso espacial y las misiones.

Entre 2001 y 2002 fue el máximo responsable de investigación en Ames; a él le correspondió organizar, dirigir y poner en práctica los trabajos de investigación que impulsaron el plan estratégico de este prestigioso centro de investigación. Antes de asumir esta tarea, había ocupado el cargo de primer director del Programa de Exploración de Marte en los cuarteles generales de la NASA, en Washington, D. C. Una de sus principales responsabilidades en este cargo consistió en redefinir las misiones con robots con destino al planeta Rojo en respuesta a los fracasos sufridos por la NASA en 1999 con las misiones Mars Polar Lander y Mars Climate Orbiter. Además, Hubbard ocupó una posición central y muy activa en la integración de las nuevas tecnologías.

Director del Centro de Investigación Ames

Nombrado director del Centro de Investigación Ames en septiembre de 2002, un cargo en el que tiene a sus órdenes a un grupo humano formado por 2.700 personas altamente cualificadas y la responsabilidad de gestionar un presupuesto que supera los 775 millones de dólares, fue el único representante a tiempo completo de la NASA en la comisión encargada del estudio de las causas que originaron la catástrofe del transbordador Columbia (CAIB), el 1 de febrero de 2003, en la que perdieron la vida los siete tripulantes: dirigió las pruebas de impacto que permitieron determinar las causas físicas de aquella catástrofe.

En aquella ocasión manifestó a la cadena estadounidense CBS: «Hemos encontrado el indicio irrefutable de que la caída de una parte del revestimiento aislante ha sido la causa más probable del accidente». El grupo de investigadores que dirigía logró demostrar que el impacto en el borde frontal del ala izquierda del Columbia de una pieza aislante de 750 gramos, a una velocidad de 800 kilómetros por hora, provocó un agujero de 40 centímetros de largo, que los expertos consideraron el auténtico desencadenante de la tragedia.

Los esfuerzos de Hubbard han sido reconocidos con cinco medallas de la NASA: tres por «liderazgo sobresaliente» y dos por «logros excepcionales». Asimismo, está en posesión de dos premios de la Semana de Aviación, y es miembro de la Academia Internacional de Astronáutica, de la Sociedad Americana de Física, de la Nuclear and Plasma Sciences Society, dependiente del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE) y del Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica (AIAA).

En enero de 2004 presentó el Ciclo de Conferencias Von Kármán en el AIAA y fue galardonado con la Medalla Von Kármán en reconocimiento por sus relevantes contribuciones en el campo de la astronáutica. Asimismo, es autor de más de 40 trabajos científicos sobre diversos temas de investigación y tecnología.

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