Ollanta Humala

(Ollanta Moisés Humala Tasso; Lima, 1962) Político peruano, presidente del Perú desde julio de 2011. Nacido en el seno de una familia de clase media, su padre, Isaac Humala, que era un abogado de ideología nacionalista e izquierdista, bautizó a sus siete hijos con nombres indígenas (en la lengua aymara, Ollanta significa "el guerrero que todo lo ve"). En 1982 ingresó junto con su hermano Antauro en la Escuela Militar Francisco Bolognesi, en el limeño distrito de Chorrillos, y pasó en 1983 por la Escuela de las Américas de Panamá, un centro de instrucción castrense gestionado por Estados Unidos, donde se formó en tácticas de combate contraguerrilleras buena parte de la oficialidad latinoamericana de la época.


Ollanta Humala

Destinado con el grado de capitán (1991) en el departamento de Huánuco, en el centro del Perú, el joven oficial combatió contra la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso. En el transcurso de esta misión fue acusado de abusos sobre la población civil, por lo cual fue investigado, pero el caso acabó cerrado por falta de pruebas.

El 29 de octubre de 2000, tras la segunda y fraudulenta reelección del presidente Alberto Fujimori, los hermanos Ollanta y Antauro Humala (que a la sazón tenían los grados de comandante y mayor, respectivamente) se sublevaron en Locumba (departamento de Tacna) para exigir la renuncia del mandatario. La huida de Fujimori el 17 de noviembre propició que los sublevados se entregaran a las autoridades interinas de la República. Se les procesó por rebelión, sedición e insulto al superior, pero en diciembre de 2000 recibieron la amnistía del Congreso peruano.

Durante la presidencia de Alejandro Toledo (2001-2006), Humala ejerció como asesor militar de las embajadas peruanas en Francia (2003) y Corea del Sur (2004), y amplió sus estudios con una maestría en Ciencias Políticas por la Universidad Católica de Lima y algunos cursos de Derecho Internacional en la Universidad de La Sorbona de París.

La retirada del servicio activo del futuro presidente peruano, hecha pública el 30 de diciembre de 2004, precedió a la sublevación de su hermano Antauro en Andahuaylas (1-4 de enero de 2005), inspirada por la ideología etnocentrista heredada del común progenitor. Ollanta Humala se desvinculó desde un primer momento de este suceso, mas no del legado ideológico paterno, que le inspiró el ideario del Partido Nacional Peruano, nueva formación política que fundó en octubre de 2005.

Como líder de esta formación se postuló Ollanta Humala a la jefatura del Estado peruano en las elecciones presidenciales de 2006. Por su rechazo al neoliberalismo y los partidos políticos tradicionales, el programa electoral del Partido Nacional Peruano estaba ideológicamente vinculado al "socialismo latinoamericano del siglo XXI" que defendían personalidades como Hugo Chávez y Evo Morales, presidentes de Venezuela y Bolivia, respectivamente. Aunque Humala logró pasar a la segunda vuelta electoral, finalmente fue derrotado por el aprista Alan García.

En su segundo y victorioso intento, Humala concurrió a las presidenciales de 2011 al frente de la coalición Gana Perú, nucleada en torno al Partido Nacionalista Peruano, que sumó el respaldo de los partidos Comunista del Perú, Socialista y Socialista Revolucionario, del Movimiento Político Voz Socialista y de un sector del Movimiento Político Lima para Todos. Pese a estas alianzas, el candidato moderó notablemente su discurso, virando hacia posiciones socialdemócratas, propias del centroizquierda, como quedó reflejado en la firma del "Compromiso en Defensa de la Democracia", un documento promovido por destacados intelectuales del país.

Tras superar en abril de 2011 la primera vuelta como el candidato más votado, Humala se impuso a Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, en la segunda ronda electoral celebrada en junio del mismo año. Humala obtuvo el 51,6 % de los sufragios a su favor, frente al 48,4 % obtenido por su rival. El programa electoral de los dos candidatos había tenido un doble destinatario idéntico: por un lado, un guiño de tranquilidad para el estamento empresarial del país, en el sentido de respeto a las reglas de juego de la economía de mercado, que depararon un importante crecimiento material al Perú durante la década de 2000; de otra parte, un mensaje de esperanza para las clases populares que no han recibido los beneficios de tamaño desarrollo (aproximadamente la mitad de la población peruana vive bajo el umbral de la pobreza). Para cumplir ambos propósitos, Keiko Fujimori desplegó un discurso populista, en el que un gobierno y un Estado paternalistas eran la garantía de la promoción social de los pobres, mientras que Ollanta Humala se inclinó hacia posiciones socialdemócratas, propugnando la puesta en marcha de políticas de redistribución de la riqueza nacional.

Durante la campaña previa a los comicios no faltaron episodios de enfrentamiento entre ambos candidatos. Keiko Fujimori debió bregar contra su ascendiente familiar; se temía que, como presidenta, pudiera amnistiar a su padre, encarcelado desde septiembre de 2007 (extremo que la propia candidata desmintió). También pesó sobre sus opciones la esterilización forzosa de 200.000 mujeres indígenas, acometida por el gobierno de su progenitor entre 1996 y 2000; hubo voces que pusieron en duda el desconocimiento de estos hechos proclamado por Keiko Fujimori.

Ollanta Humala recibió ataques relacionados con su pasado como militar: se le acusó de cometer violaciones de los derechos humanos durante la lucha contra Sendero Luminoso, entre 1991 y 1992. No menos polémicos son sus ascendientes familiares: su padre, el abogado Isaac Humala, defendió una ideología etnicista y nacionalista, basada en el pasado incaico del Perú y no exenta de fuertes influencias socialistas. Este pensamiento había inspirado el motín protagonizado por Antauro Humala, hermano del candidato, quien se alzó en armas contra el presidente Alejandro Toledo en Andahuaylas, localidad del departamento andino de Apurímac, en enero de 2005. Ollanta se desvinculó de esta revuelta, mientras que Antauro permanece en prisión desde entonces.

Frente a Alan García, Humala había perdido las elecciones de 2006 defendiendo una propuesta programática acorde con la sensibilidad política del nuevo bolivarismo chavista; la principal tarea de imagen de Humala en la campaña de 2011 consistió en demostrar su conversión al centroizquierda, trocando la figura tutelar de Chávez por la más moderada (y exitosa a nivel de la opinión pública internacional) del ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Este giro le valió el apoyo de destacadas personalidades de la intelectualidad peruana, entre las cuales destaca el aún reciente premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.