Enrique Valentín Iglesias García

(Asturias, 1930) Economista y político uruguayo de origen español. Miembro de una familia asturiana que tuvo que exiliarse a Uruguay poco después de su nacimiento, estudió Ciencias Económicas y Administración en la Universidad de la República, en 1953, y tras obtener su licenciatura viajó por Francia y Estados Unidos con el fin de completar su formación académica. A su regreso a Uruguay fue nombrado profesor de Desarrollo Económico en la Universidad de la República y más tarde, director del Instituto de Economía de dicha Universidad.


Enrique V. Iglesias

Sus publicaciones y estudios sobre temas económicos le dieron fama y prestigio internacional, en especial, los relativos al análisis de los problemas latinoamericanos y de la puesta en práctica de los programas de desarrollo. Entre 1964 y 1967 fue miembro de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y la Alianza para el Progreso. En 1967 fue nombrado por el gobierno uruguayo presidente del Banco Central de Uruguay, cargo que abandonó un año después para convertirse en asesor del Banco Interamericano de Desarrollo, desde donde participó en la aplicación de los programas de Naciones Unidas (ONU) para el desarrollo económico de América Latina.

En 1970 se trasladó a Venezuela, donde desempeñó el cargo de asesor del gobierno venezolano en cuestiones de planificación. Desde 1972 fue secretario general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALC). En 1973 fue uno de los fundadores del Foro del Tercer Mundo y su primer presidente electo hasta el año 1976. Entre 1973 y 1978 fue asesor de la ILPES. En 1982 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación por su contribución al desarrollo de América Latina. Tres años más tarde, abandonó la secretaria general de CEPALC para ocupar la cartera de Asuntos Exteriores en el gobierno de Julio María Sanguinetti, cargo que conservó tras la remodelación del gabinete de marzo de 1986.

En febrero de 1988, cuando todavía era ministro, fue elegido presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (IDB) para un período de cinco años, nombramiento que le obligó a abandonar sus labores en el ejecutivo uruguayo. Sustituyó a Antonio Ortiz Mena, quien había dimitido en septiembre de 1987 tras diecisiete años en el cargo. Su primera labor fue la de presidir la Conferencia del IDB, que tuvo lugar en Caracas durante el mes de marzo, en la cual tuvo que hacer frente a la negativa de Estados Unidos de seguir aportando fondos a la organización al menos que se produjera una profunda reforma en sus estructuras. Iglesias se vio obligado a anunciar en diciembre una reducción significativa del número de funcionarios del Banco, lo que se convirtió en el primer paso su reestructuración.

En septiembre de 1988 fue requerido para efectuar un arbitraje en las negociaciones pesqueras entre Francia y Canadá. Consiguió poner fin al largo contencioso que enfrentaba a ambos países, ya que su propuesta fue aceptada por ambos gobiernos. El documento, firmado el 30 de marzo de 1989, acordaba asignar una cuota anual de capturas favorable a Francia en 42.000 toneladas.

Iglesias efectuó en 1989 un viaje oficial a su país natal con el fin de negociar con el gobierno español de Felipe González una serie de ayudas a la organización financiera que presidía. En 1993 fue reelegido para un nuevo mandato de cinco años. En mayo de 2005 fue designado secretario general de las Cumbres Iberoamericanas, un cargo de nueva creación y de extraordinaria relevancia internacional.