Arvid Järnefelt

(San Petersburgo, 1861 - Helsinki, 1932) Escritor finlandés. Su padre fue general, gobernador de provincia y senador; su madre era una baronesa báltica. Luego de haberse graduado en Leyes en Helsinki (1890), se adhirió por completo a las doctrinas de Tolstoi, a quien su progenitora admiraba ardientemente, y se retiró a una hacienda próxima a Lohia, donde se dedicó a la agricultura, cuidó de su familia y escribió.

En la novela La patria (Isänmaa, 1893), considerada su obra principal, describe la vida estudiantil del decenio 1880-1890, y en Mi despertar (Heräämiseni, 1894) las circunstancias de su crisis y de su conversión. En la primavera de 1899 fue por primera vez a Jasnaia Poliana para conocer personalmente a Tolstoi, y el mismo año publicó una relación del viaje y de la visita.

Además de sus obras teóricas sobre el ateísmo, el ideal de una vida pura, su interpretación del Evangelio, el fundamento del derecho de propiedad, etc., Arvid Järnefelt escribió muchos relatos, dramas y novelas, en los que, con frecuencia, el desarrollo de la tesis perjudica el arte. Entre sus novelas cabe recordar Hijos de la tierra (1905) y Greta y su señor (1925).

La idea dominante de Hijos de la tierra es el amor del hombre hacia la tierra y el gran dolor que experimenta cuando se le obliga a separarse de ella. Es lo que le ocurre al colono Kinturi, padre de una numerosa y pobre familia, a causa de la división de las tierras en Finlandia; y también al rico barón, propietario de numerosas fincas, desterrado durante la dominación rusa. La necesidad de abolir la injusticia social y de una revolución que habría de ser llevada a cabo en el alma de los más ricos constituye la tesis de la obra, que en este caso no disminuye el valor literario de la novela.

La acción de Greta y su señor transcurre entre los años 1917-1918 y se refiere a delicados problemas de la vida nacional finesa. La protagonista es Greta, una anciana madre de origen sueco, emigrada con su marido a una región de habla finlandesa. La familia, que ha seguido siendo sueca, lleva una vida patriarcal y aislada; muerto el padre, Helge, el único hijo varón, se convierte en el cabeza de familia. Los conflictos empiezan cuando Helge lleva a casa como esposa a una joven de habla finesa que ha servido como criada en una torre de gente de la ciudad. Los pequeños roces de la vida cotidiana, debidos a razones económicas y a la hostilidad de las hermanas de Helge hacia su cuñada, agotan al educado y sensible Helge.

A ello se añade que Helge ha provocado involuntariamente la muerte de uno de sus amigos, ganándose de esta manera la hostilidad de todos sus vecinos, tanto más cuanto que su amigo era de estirpe finlandesa. El desenlace es trágico: aunque Greta procura infundir sentimientos de caridad cristiana en la familia, Helge, en un momento de desesperación, se suicida. Solamente la serenidad moral de Greta, confortada por el nacimiento de su nieto, fruto del breve y desgraciado matrimonio, arroja una chispa de luz en la tragedia.