William Stanley Jevons

(Liverpool, 1835 - Hastings, Reino Unido, 1882) Economista británico. En 1854 abandonó sus estudios en el University College de Londres para viajar a la ciudad australiana de Sydney, donde se interesó por la economía política y los estudios sociales. A su regreso a Londres, en 1859, escribió varias obras de contenido económico, en las cuales expuso los principios de la teoría marginalista, de forma contemporánea a K. Menger. Dicha teoría arrumbó la del valor-trabajo heredada de la escuela clásica, proponiendo en su lugar un enfoque basado en la subjetividad de la satisfacción personal experimentada por el consumidor, expresada en función de lo que denominó «utilidad marginal». Fue asimismo pionero en la introducción de un mayor rigor matemático en la disciplina, tendencia que iría generalizándose en años posteriores. Entre 1866 y 1876 fue profesor de política económica del Owens College de Manchester y, a partir de la última fecha, del University College londinense.


William Stanley Jevons

Dedicado desde su regreso a Inglaterra al estudio de la filosofía y de la economía política, William Stanley Jevons alcanzó muy pronto en ambos ámbitos una posición de primera fila. Publicó la mejor y más significativa de sus obras, Teoría de la economía política, en 1871, y en 1874 dio a la imprenta Principios de la ciencia. El éxito de estos libros le llevó a la cátedra de economía política del University College de Londres, donde sucedió a I. E. Cairnes, discípulo de Stuart Mill.

Jevons figura entre los principales economistas modernos por la originalidad de sus concepciones teóricas y sus aportaciones de precursor a los estudios inductivos y de economía aplicada. Posterior a David Ricardo, el cual, en la determinación del valor, había fijado su atención únicamente en el trabajo empleado en la producción, contribuyó a dar nueva importancia a la demanda mediante su teoría del grado final de utilidad.

En Teoría de la economía política (1871), Jevons compendia toda la doctrina de la escuela llamada psicológica o de la utilidad marginal, que trata de dar una nueva interpretación al concepto de la utilidad después de las polémicas entre la escuela inglesa y la francesa. Admitido que la utilidad de un bien no es un elemento objetivo connatural del bien mismo, sino la aptitud (valoración psicológica subjetiva) que el bien tiene para satisfacer una necesidad nuestra, Jevons afirma que ésta es una cantidad de dos dimensiones: la cantidad disponible del bien y la intensidad del efecto producido sobre el consumidor.

Si, por ejemplo, para satisfacer mi necesidad de beber me bastan dos vasos de agua, todo vaso de agua de más que tenga a mi disposición me será siempre menos útil, es decir, adquirirá una utilidad negativa. La utilidad que me procura el último vaso de agua se llama utilidad marginal o final, la cual se puede aplicar a todos los bienes, en cuanto todos los bienes se pueden descomponer idealmente en partes infinitesimales. La utilidad marginal de un bien es precisamente la utilidad producida por el último incremento de bienes.

Sobre esta clave lógica, Jevons, y con él los economistas de la escuela psicológica, construyen un sistema completo de economía política. Un valor de cambio, es decir, la relación por la que dos cosas se cambian entre sí, exige como premisa esencial que cada individuo atribuya un grado comparativo distinto de utilidad marginal a los objetos de cambio. Sólo cuando existe esta valoración comparativa y distinta tiene lugar el cambio, que continúa hasta que cada individuo atribuye a las dos mercancías la misma utilidad marginal.

De forma análoga considera el problema de la producción, el cual se reduce a un problema de comparación entre la utilidad marginal de una cierta cantidad de productos y el trabajo (esfuerzo) que ha costado la fabricación de aquella determinada cantidad de producto. Cuando las dos utilidades marginales, o sea, la de la última cantidad de producto y la del esfuerzo para producirlo (coste de producción) son iguales, el fabricante cesará en su producción. La obra de Jevons, sin duda uno de los más originales economistas modernos, ha sido interpretada diversamente. Aunque de propio Jevons se presenta como un revolucionario, se tiende siempre más a ver en su sistema un complemento genial de la idea de David Ricardo, que contiene en sí los gérmenes de desarrollos sucesivos.

En 1875 publicó Money and the Mechanism of Exchange, en 1876 Primeros elementos de lógica, y en 1882 El estado en relación con el trabajo. Con carácter póstumo vieron la luz los textos reunidos en Investigations in Currency and Finance (1884) y Principios de economía (1905). De esta última obra, que debía reunir "el fruto de treinta o treinta y cinco años de continuas reflexiones", Jevons había escrito sólo unos veinte capítulos de los setenta y dos en proyecto cuando en 1882 murió ahogado. Su prematura e inesperada muerte fue muy sentida.