Juana Grey

(También llamada Juana de Inglaterra o Lady Jane Grey; Bradgate, 1537 - Londres, 1554) Reina de Inglaterra (10-19 de julio de 1553). En el año 1554, Inglaterra presenció la muerte de una joven reina, Lady Jane Grey, que ocupó el trono tan sólo durante nueve días, manipulada por oscuros personajes de la corte inglesa.


Lady Jane Grey

Juana Grey, conocida también con el nombre de Lady Jane Dudley desde 1553, nació en octubre de 1537 en la localidad inglesa de Bradgate, Leicestershire. Hija del marqués de Dorset, Henry Grey, y de Lady Frances Brandon, recibió una esmerada educación que incluyó el aprendizaje de las lenguas latina y griega.

En 1548 quedó sometida a la tutela de Lord Thomas Seymour de Sudley, pero al ser ejecutado éste en 1549 por un delito de traición, la joven tuvo que regresar a Bradgate. En 1551 su padre obtuvo el título de duque de Suffolk, y Juana Grey comenzó a frecuentar la corte real. Dos años después se convino su boda con Lord Guildford Dudley.

Poco antes de morir, el rey Eduardo VI decidió legar el trono a Lady Jane y a su marido, con lo que se negaba el derecho sucesorio a las hijas de Enrique VIII. El 10 de julio de 1553, Jane Grey fue elevada al trono de Inglaterra. Nueve días después, la princesa María Tudor, que contaba con el apoyo del pueblo y de gran parte de la nobleza, se proclamó también reina, y el duque de Suffolk convenció a su hija para que abdicara de un trono que, por otra parte, ella no deseaba.

María Tudor mandó encarcelar a Juana Grey y a su padre. Este último fue perdonado, mientras que Juana Grey y su marido fueron condenados a muerte, bajo la acusación de alta traición, el 14 de noviembre del mismo año. Lady Jane Grey murió decapitada el 12 de febrero de 1554. Su recuerdo quedó así unido al de la vida de María Tudor, conocida desde entonces como la reina sanguinaria, que envió a la muerte a una niña adolescente sin pretensiones políticas.