Johann Heinrich Jung-Stilling

(Johann Heinrich Jung, llamado Jung-Stilling; Grund, 1740 - Karlsruhe, 1817) Escritor alemán. Su amistad con Goethe facilitó la publicación de su primera obra: La juventud de Enrique Stilling (1777). Escribió además diversas novelas autobiográficas de tono realista, impregnadas de un profundo sentimiento místico-pietista.


Johann Heinrich Jung-Stilling

Su padre, maestro y sastre, quedó viudo poco después del nacimiento de Johann Heinrich, y fue presa entonces de una especie de melancolía que le indujo a educar al niño con un rigor excepcional, moderado apenas por unos profundos sentimientos piadosos; el pequeño Johann Heinrich permaneció aislado casi hasta los diez años, y aprendió a leer, singularmente en la Biblia, todavía muy joven.

Tales disposiciones le facilitaron una formación insólita en un muchacho de su condición social; y pese a llegar con mucho retraso a la universidad (contaba ya treinta años), pudo asimilar lentamente conocimientos un tanto confusos y diversos, pero, en el fondo, de cierta amplitud, y ello mientras se dedicaba, sucesivamente, a las profesiones de maestro, sastre, preceptor, administrador y, tras la graduación en medicina conseguida en Estrasburgo, médico, profesor de ciencias económicas y propagandista religioso.

Poseedor de una profunda religiosidad, Johann Heinrich Jung-Stilling permaneció, a lo largo de toda su vida, esencialmente fiel a ciertos principios pietistas aún muy difundidos, incluso en el pueblo, hacia mediados del siglo XVIII; atendió siempre, sin desilusionarse nunca, las "señales" de la Providencia, que jamás le faltaron, ni tan sólo cuando hubo de tomar esposa, lo cual ocurrió tres veces.

Momento determinante en la vida de Jung-Stilling fue el del encuentro con Goethe, entonces estudiante de derecho en Estrasburgo, y ello no tanto porque compartiera las ideas del gran poeta como por el hecho de que Goethe (quien ya desde la infancia conocía el ambiente pietista) editó en 1771, a espaldas del autor, la primera parte de la autobiografía de Jung-Stilling, titulada La juventud de Enrique Stilling, en la que el seudónimo deriva agudamente de la denominación aplicada a los pietistas: "Die Stillen im Lande" (los tranquilos).

Se dice que Goethe revisó el texto y lo hizo algo prácticamente suyo; en realidad, se limitó a corregir algunas expresiones y eliminar repeticiones, y no modificó la esencia del libro, que permaneció intacto en su lozanía, su genialidad de invención y su ingenuidad, de manera que superó fácilmente la prueba del tiempo: fue considerado por Nietzsche uno de los mejores ejemplos de fina prosa alemana y estaba presente en la mente de Rilke cuando éste valoraba la obra maestra del poeta Hans Carossa.

En el fondo, la autobiografía de Jung-Stilling (sobre todo en sus primeras partes, en las que la preocupación religiosa, más bien específicamente pietista, no influye demasiado en el escritor) constituye un presentimiento de lo que habría de ser luego la producción autobiográfica romántica; en ciertos momentos, en cambio, puede hallarse asimismo en esta modesta obra un modelo de "cuento rural", género que alcanzaría éxito pasados algunos decenios.

Johann Heinrich Jung-Stilling escribió muchos libros, varios de ellos de carácter didáctico, y mantuvo una vasta correspondencia, incluso con personajes ilustres y residentes fuera de Europa. Sus Escenas del reino de los espíritus (1798-1801) gozaron de singular aprecio entre los románticos tendentes a cierta misteriosofía, como Justinus Kerner. Algunas de sus novelas, como la Historia del señor Morgenthau (1779), contienen pasajes felices, ahogados sin embargo por una continua tristeza y por la monotonía de los desenlaces, en los que siempre se dan el triunfo del justo y el castigo del malvado. Las novelas de este pietista presentan singulares afinidades con las escritas por los narradores ingleses del mismo período o algo anteriores, como Richardson.

Jung-Stilling fue también un médico bastante afortunado, que difundió en una época todavía difícil la operación de la catarata; con ocasión de una de tales intervenciones, fue huésped de Goethe en Francfort. A pesar de varios defectos que han relegado al olvido su obra demasiado vasta, en nuestros días la lozanía de algunos momentos de su autobiografía asegura a Jung-Stilling una fama cierta en la posteridad y permite predecir una posible revalidación de otras páginas hoy olvidadas.

Al navegar por este sitio, aceptas el uso de cookies y los anuncios personalizados Entendido Más información