Joan Llaneras

(Joan Llaneras Roselló; Porreres, 1969) Ciclista español, especialista de la modalidad en pista. Con su séptimo título mundial logrado en 2007 en Palma de Mallorca, sumado a la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney en 2000, la de plata en los de Atlanta en 2004 y las dos medallas de Pekín 2008, se convirtió en el ciclista en pista español más laureado de todos los tiempos, superando los seis títulos del mundo logrados por el mítico ciclista mallorquín Guillermo Timoner.


Joan Llaneras

Apodado ya en el año 2000 el Indurain de ciclismo en pista, Joan Llaneras no goza de la misma popularidad que los corredores de las grandes pruebas en carretera, pero en los anales del deporte español ocupa un lugar de privilegio. No tiene que subir el Tourmalet o el Angliru, como los corredores del Tour de Francia o del Giro de Italia, pero los aficionados a esta modalidad saben que el ciclismo en pista no es nada cómodo. Por ejemplo, según Llaneras, en la prueba americana o madison (que se disputa en pareja) se da el relevo cada dos vueltas y media porque “vas a 190 pulsaciones por minuto, y a este ritmo es imposible seguir”. Llaneras hace al cabo del año unos 25.000 kilómetros de competición, a una velocidad media de 54 km/h.

Joan Llaneras nació en la ciudad balear de Porreres, aunque posteriormente fijaría su residencia en Serinyà (Girona), en cuyo instituto estudió el bachillerato. Amigo y discípulo de Guillermo Timoner e hijo de otro gran aficionado a la pista, Francisco Llaneras, Joan estaba predestinado al velódromo. Superada la adolescencia, medía 1,80 metros y pesaba 65 kilos, con 45 pulsaciones por minuto en reposo, lo que le permitía recuperarse de inmediato, al estilo de Eddy Merckx o del futbolista Johann Cruyff. A pesar de la oposición de su madre, Cecilia Roselló, acudía al circuito de Algaida, a 13 kilómetros de su casa. Allí forjó su dominio de la bicicleta.

Su padre lo puso a las órdenes de un gran preparador, Antonio Cerdá, ex seleccionador nacional, quien también se hizo cargo del futuro campeón olímpico José Manuel Moreno. De inmediato ya no tuvo rival en las pruebas locales, lo que llamó la atención de los ojeadores del ciclismo en carretera, donde se ganaba más dinero.

Finalmente, en 1991 fichó por el Grupo Deportivo ONCE, en el que su función se limitó a ser gregario de los líderes del equipo, como Alex Zülle o Laurent Jalabert, tanto en el Tour de Francia como en la Vuelta a España. Tras cinco años en el equipo, su palmarés se limitó a la victoria en una contrarreloj en la Ruta del Sol y en una etapa en la Vuelta a Mallorca. Estos exiguos resultados le convencieron de que en aquel terreno jamás prosperaría. Un enfrentamiento con el director del equipo, Manolo Saiz, en 1996 acabó por decidir su marcha.

Pero no se quedó en paro, gracias a la intervención del entonces presidente de la Federación Española de Ciclismo (FEC), Juan Serra. Durante aquellos cinco años no había dejado de entrenarse en pista. Abandonado el ciclismo en carretera, fue seleccionado para los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996.

En Atlanta ’96 sólo consiguió dos diplomas olímpicos, pero en el Campeonato del Mundo de Manchester de aquel año logró lo que parecía imposible: su primera medalla de oro individual en puntuación, prueba que se convertiría en su especialidad. Iniciaba de esta manera el camino para alcanzar al gran campeón Guillermo Timoner, que había ganado la medalla de oro en medio fondo tras moto en 1955, 1959, 1960, 1964 y 1965, y seguía la estela de José Manuel Moreno, ganador de la prueba del kilómetro en Barcelona ’92. A partir de aquel momento decidió dedicarse por completo al ciclismo en pista, entrenando como un poseso.

En 1997, junto con Miguel Alzamora (aunque fuera Llaneras quien marcaría el ritmo más rápido), se adjudicó la medalla de oro en la modalidad americana en el Campeonato del Mundo disputado en Perth, Australia. Al año siguiente volvió a intentar el ciclismo en carretera y fichó por el US Postal, equipo en el que volvía a correr Lance Armstrong tras superar un cáncer. Su regreso a la carretera fue breve.

En los cuatro años siguientes Llaneras obtuvo un Campeonato del Mundo cada año. Después de Perth ’97, se adjudicaría el título mundial en puntuación en Burdeos en 1998, y en 1999 reeditó su título en americana o madison, en Berlín, esta vez formando pareja con otro gran corredor, Isaac Gálvez. Sumaba ya cuatro títulos mundiales.

Con ese bagaje llegó a los Juegos Olímpicos de Sydney, en 2000, dispuesto a sacarse la espina de Atlanta. Y lo hizo: ganó la medalla de oro en su prueba favorita, la de puntuación, con una contundente ventaja sobre el resto de competidores. Aquel mismo año refrendó su hegemonía al conseguir otra victoria en el Campeonato del Mundo de Manchester en puntuación y obtener, además, la medalla de plata junto a Gálvez en la modalidad americana. También con Gálvez consiguió en 2000 la medalla de oro en americana en la Copa del Mundo, en México.


Joan Llaneras (derecha) e Isaac Gálvez

En 2001 saltó la polémica. Tras repetir la medalla de plata junto a Gálvez en la prueba americana en el Campeonato del Mundo de Amberes, se les realizó un control antidopaje. Según el primer análisis de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Llaneras dio positivo por eritropoyetina (EPO). Pero el contraanálisis demostró su inocencia y, después, ganó el título en la misma prueba en la Copa del Mundo de aquel año, en México.

En 2002, quizás afectado por aquel incidente, su hegemonía en los Campeonatos del Mundo se truncó. Sin embargo, en 2003 volvió a lograr la medalla de plata en puntuación en el Campeonato del Mundo de Stuttgart. Le venció el austriaco Franz Stocher por una diferencia mínima de cuatro puntos. A sus treinta y cuatro años, el mallorquín celebró aquel subcampeonato como una entrada de aire fresco que le dio alas para seguir compitiendo, mientras que antes de la prueba estaba dispuesto a colgar la bicicleta.

Al año siguiente consiguió también la plata en los Juegos Olímpicos de Atenas. Entonces sus allegados creían que iba a dejarlo definitivamente, pero Llaneras se marcó el objetivo de superar a Guillermo Timoner. Así, ganó la medalla de oro en la prueba americana en el Campeonato del Mundo de Burdeos en 2006 y el Campeonato del Mundo de Palma de Mallorca, en 2007, esta vez en la modalidad de puntuación.

Llaneras puso colofón a su extraordinario palmarés con dos nuevas medallas en los Juegos Olímpicos de Pekín: la de oro en la carrera por puntos y la de plata en la modalidad madison. Con ello se convertía en el deportista más premiado del olimpismo español. Otros españoles habían alcanzado las cuatro medallas a lo largo de su trayectoria, pero ninguno había logrado que dos de ellas fueran de oro. Tras los juegos, satisfecho de los éxitos conseguidos, anunció su retirada de la competición oficial.

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