Cneo Nevio

(Cneo o Gneo Nevio; Campania, c. 270-Útica, c. 201 a.J.C.) Poeta latino. Iniciador de la poesía latina, es autor de una epopeya sobre la primera guerra púnica (Bellum poenicum), en la que se evocan por vez primera las leyendas de la fundación de Roma. Compuso tragedias de tema griego y creó la tragedia de tema romano (Crianza de Rómulo y Remo, Clastidio), antecedente del teatro de Plauto.

Procedente quizá de una familia plebeya, Cneo Nevio combatió en la primera guerra púnica y en 235, cinco años después de la primera representación dramática de Livio Andrónico, comenzó su carrera de autor cómico y trágico. Posteriormente se convertiría en el creador del drama romano de tema nacional ("Fábula praetexta"). Por su lenguaje libre y agresivo, se atrajo la hostilidad de los poderosos, y acabó en la cárcel por haber atacado a Quinto Cecilio Metelo, el cónsul de 206. Puesto en libertad, marchó desterrado a Útica, en África, donde murió.


Nevio

De toda la vasta producción de Nevio sólo nos quedan títulos y escasos fragmentos. Sabemos de unas treinta comedias (la parte mejor de su obra dramática, que comprendía también tragedias imitadas de los griegos) y de dos "praetextae": Clastidium (Clastidio), sobre la victoria alcanzada en 222 por Marco Claudio Marcelo sobre los galos, y Romulus (Crianza de Rómulo y Remo). De una Satura ignoramos completamente el contenido y el carácter.

Gran importancia tuvo en la historia de la literatura latina su epopeya Bellum poenicum (La guerra púnica), escrita en metro saturnio, el antiguo verso popular romano; aun cuando fuera considerado vulgar y poco elegante ya a los críticos de la generación siguiente, los romanos admiraron siempre este poema que celebra, en lenguaje arcaico y estilo austero, las tradiciones míticas y las glorias nacionales. De esta obra, que debía comprender unos 4.000 versos saturnios, nos han llegado fragmentos bastante escasos; pero por el asunto mismo de que se trataba, por las citas y por los juicios numerosos que acerca de ella nos dejaron los antiguos, así como por cuanto de ella sacaron los poetas posteriores, y principalmente Virgilio, podemos hacernos una idea de la notable importancia, sobre todo histórica, que tuvo en la literatura latina.

A los dos libros que servían de proemio y trataban por primera vez en la literatura romana de las leyendas de la fundación de Roma por Rómulo, que aquí es descendiente directo de Eneas, seguían los libros III-VII, en los cuales, sin considerar el período intermedio, se relataba detalladamente la primera guerra púnica: el contenido del poema era, pues, esencialmente histórico, bastante próximo por su argumento (e incluso por su forma, a juzgar por los breves fragmentos conservados) a los anales de los historiadores. Como más tarde Virgilio, Nevio quiere enlazar la guerra púnica con la prehistoria de Roma y Cartago, y a este fin busca las causas lejanas de los acontecimientos históricos, para cuyo relato probablemente se basó sobre todo en el historiador Quinto Fabio Píctor y en las leyendas de Eneas, difundidas en Grecia ya en el siglo IV por Timeo de Tauromenio.

El valor poético de los fragmentos conservados no es muy alto, ya que en Nevio el historiador prevalece por encima del poeta; hay no obstante un cierto calor de elocuencia, una brevedad arcaica bastante expresiva en los versos en los que el poeta ensalza la potencia romana. Por ello y por ser la primera manifestación original de la poesía latina, el poema de Nevio tuvo gran fama en la antigüedad: Ennio y, sobre todo, Virgilio, lo utilizaron ampliamente; Cicerón lo menciona repetidas veces con elogio, y en tiempo de Horacio, se leía y admiraba todavía.