Pascual Orozco

(Santa Isabel, 1882 - El Paso, Estados Unidos, 1915) Revolucionario mexicano. Tras estudiar sus primeras letras en su ciudad natal, Pascual Orozco pasó a ocuparse del comercio que la familia poseía en San Isidro. Después trabajó para la Compañía Río de Plata, lo que le permitió reunir un pequeño capital.


Pascual Orozco

Hacia el final del Porfiriato (1876-1910), nombre con que es conocido el dilatado periodo dictatorial del general Porfirio Díaz, surgió el movimiento antirreeleccionista de Francisco I. Madero, contrario a la perpetuación en el poder del dictador. Perseguido por el régimen, Madero lanzó desde el exilio el Plan de San Luis, un programa político que incluía la restitución a los campesinos de la tierras injustamente arrebatadas durante el Porfiriato y un llamamiento a alzarse en armas contra el gobierno el 20 de noviembre de 1910. Aunque desigualmente seguido, dicho llamamiento fue el detonante de la Revolución mexicana.

Simpatizante de Francisco I. Madero, Pascual Orozco se unió al movimiento antirreeleccionista y se comprometió a secundar la sublevación contra el gobierno de Díaz. Para ello ayudó con parte de su dinero, que invirtió en armas y en la publicación del periódico antirreeleccionista Grito del Pueblo de Chihuahua.

Tras el estallido de la Revolución mexicana, Pascual Orozco libró una larga lista de batallas (San Isidro, Pedernales, Cerro Prieto y Mal Paso), y en 1911 dirigió, junto a Pancho Villa, la decisiva toma de Ciudad Juárez, que supuso el triunfo de las fuerzas revolucionarias y llevaría a la caída de Díaz y al ascenso de Madero a la presidencia (1911-1913). Pascual Orozco fue nombrado Comandante de la Fuerzas Rurales del Estado de Chihuahua.

Presionado tanto por las exigencias de los líderes agraristas (Pancho Villa, Emiliano Zapata) como por las intenciones involucionistas de las estructuras y los militares del antiguo régimen porfirista, el presidente Madero fue incapaz de emprender la reforma agraria. En 1912 Pascual Orozco renunció a su cargo y se sublevó contra Madero, acusándolo del incumplimiento del Plan de San Luis. Madero aplastó la insurrección apoyándose en el general porfirista Victoriano Huerta, que derrotó a Orozco en La Cruz y Bachimba.

El prestigio obtenido con éstas y otras victorias llevó a Victoriano Huerta a derrocar a Madero y a instaurar un feroz dictadura contrarrevolucionaria (1913-1914). Pascual Orozco reconoció a Huerta como presidente del Gobierno y fue ascendido a general de división en 1914. En calidad de tal combatió sin éxito contra los constitucionalistas (Venustiano Carranza y los agraristas Villa y Zapata, que lo consideraban un traidor), llegando a enfrentarse con el mismo Pancho Villa. La victoria de los constitucionalistas y la caída de Huerta forzaron el exilio de Orozco, que fijó su residencia en El Paso, Texas, donde conspiró con Huerta para organizar una insurrección. En 1915, tras cruzar la frontera, fue abatido por unos rangers tejanos.

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