Lord Palmerston

(Henry John Temple, tercer vizconde de Palmerston; Londres, 1784 - Brocket Hall, Reino Unido, 1865) Político británico. Tras acceder al Parlamento en 1807, ocupó su primera cartera (como ministro de Guerra) en 1809. Salvo un breve lapso entre 1834 y 1835, continuó de modo ininterrumpido en los gabinetes gubernamentales hasta 1869.


Henry John Temple, tercer vizconde de Palmerston

Bien desde la citada cartera, o desde el Foreign Office, o más adelante como ministro del Interior, Lord Palmerston participó en la política colonial británica durante la época más esplendorosa del Imperio. Desde el Partido Conservador, al principio, y dentro de los gabinetes whig a partir de 1830, desplegó una intensa actividad diplomática que llevó al Reino Unido a intervenir en buena parte de los conflictos desarrollados en todo el globo.

Así, participó en la creación de la Cuádruple Alianza, entre el Reino Unido, Francia, España, y Portugal (1834); orquestó la Convención de los Estrechos (1841), mediante la cual consiguió consolidar la influencia británica en Egipto, debilitó la francesa y confinó al Imperio Ruso en las costas del mar Negro, y fue un elemento decisivo en el estallido y el desarrollo de la guerra del Opio con China, conflicto con el que se obtuvo la apertura de los puertos chinos al comercio internacional.

A pesar de su conservadurismo en cuanto a reformas de tipo liberal dentro de su país, sus éxitos en política internacional y su marcado carácter nacionalista le valieron una gran popularidad entre sus compatriotas. En momentos críticos del imperio, como durante la guerra de Crimea, Lord Palmerston fue nombrado primer ministro, y su mano férrea en el control de las colonias (represión de los cipayos de la India, alzados en 1857 y 1858) le supuso el máximo reconocimiento en su país.

Ya en sus últimos años de ejecutoria, no fue capaz de mantener el control de la política internacional que había demostrado hasta entonces: Francia se estableció con pie firme en Egipto, con la construcción del canal de Suez, entre 1859 y 1869; Rusia intervino en Polonia, y Austria y Prusia iniciaron una política de actuaciones conjuntas que acabaría por propiciar la aparición de una nueva potencia europea y un poderoso rival para la hegemonía del Reino Unido: Alemania.