Paulo III

(Alessandro Farnese, también llamado Pablo III; Canino, Italia, 1468 - Roma, 1549) Papa de la Iglesia católica (1534-1549). Tras alcanzar el solio pontificio, Paulo III inició una política de neutralidad de la Iglesia con respecto a los conflictos políticos de los Estados, para concentrarse en la lucha contra la expansión del protestantismo.


Paulo III

Considerado un Papa de transición entre el Renacimiento y la Contrarreforma, gustó de potenciar la magnificencia de su corte; así, encargó a Miguel Ángel, entre otros trabajos, las pinturas de la Capilla Sixtina. En la política exterior hay que recalcar su mediación entre el emperador Carlos V y Francisco I de Francia que llevó al tratado de Nicea, en 1538, así como la excomunión de Enrique VIII de Inglaterra.

Decidido promotor del concilio de Trento, Paulo III dio su apoyo a la fundación de los jesuitas y al restablecimiento de la Inquisición en Italia (1542). En el ámbito de la política local, cedió importantes territorios del Papado a su hijo Pier Luigi, hecho que generó una considerable hostilidad.