Göran Persson

(Vingaaker, 1949) Político sueco, primer ministro desde 1996 a 2006. Hijo de un obrero de la construcción y cuarto de cinco hermanos, cursó la enseñanza primaria en Vingaaker, estudios de Química en las escuelas secundarias de Katrineholm y Norrköping, y de Sociología y Ciencia Política (desde 1969) en la escuela superior de Örebro. Militante de las Juventudes Socialistas desde los 16 años, dejó los libros en 1971 para ingresar en la sección del Partido Social Demócrata (SAP) en el distrito de Sörmland.

Este mismo año sirvió en el Comité de Bienestar Social de su ciudad natal, y trabajó de asesor en la Federación de Asociaciones de Educación de Adultos del condado y de responsable de proyectos en la Asociación Educacional de Trabajadores del distrito. Un año después entró en la Ejecutiva Nacional de Organizaciones Juveniles (hasta 1975) y, tras prestar el servicio militar (1973-1974), retomó sus labores formativas y en 1977 fue nombrado presidente del Consejo Escolar de Katrineholm.

En 1979 obtuvo el acta de diputado del SAP en el 'Riksdag' (Parlamento), puesto que ocupó hasta 1984 con participaciones en los comités parlamentarios de Educación y Cultura. En 1985 fue nombrado presidente del Consejo Municipal de Katrineholm, puesto que compaginó en los cuatro años siguientes con diversas funciones gestoras. En 1989 el primer ministro Ingvar Carlsson le nombró ministro de Educación, y tras la llegada de los conservadores al poder en octubre de 1991 retornó al 'Riksdag' como presidente del Comité Parlamentario de Agricultura para el ejercicio de 1992. Entre ese año y 1993 fue miembro del Comité de Comercio y portavoz del SAP en cuestiones industriales y comerciales, y aquel último año fue nombrado vicepresidente del Comité de Finanzas y portavoz del SAP en materia de política económica.

En 1993 ingresó en el Comité Ejecutivo Nacional del SAP y, a la vuelta al poder de Carlsson en septiembre de 1994, Persson le acompañó como ministro de Finanzas. Suecia vivía una de las peores crisis de su historia y el nuevo ministro se convirtió en símbolo de austeridad con un programa de recorte de prestaciones que revitalizó la economía nacional. Desempeñaba este puesto el 15 de marzo cuando fue elegido sucesor de Carlsson en la presidencia del SAP, y el 21 siguiente le sustituyó también en la jefatura del Gobierno.

Durante su primer mandato, continuó la línea política de su antecesor con el objeto de rebajar el déficit presupuestario y reducir drásticamente el desempleo para garantizar la pervivencia del Estado del bienestar. Situado en el sector moderado del SAP y, por tanto, pro-europeo, el 3 de junio de 1997 anunció sin embargo que Suecia renunciaba a participar en el proyecto de moneda única en 1999, en atención a lo incierto del proceso de convergencia y al débil apoyo de la opinión pública sueca al euro, a pesar de que el país cumplía entonces las condiciones para entrar en la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM) el 1 de enero del citado año.

A pesar de presentar una gestión económica aseada con crecimiento sostenido, reducción del paro y control de la inflación, los socialdemócratas no obtuvieron el respaldo deseado en las legislativas del 20 de septiembre de 1998, donde con el 36,4% de los votos y 131 escaños cosecharon los peores resultados de su historia. Con esta agónica victoria y el apoyo en el Parlamento de los ex comunistas del Partido de la Izquierda y los ecologistas del Partido Medioambiental de los Verdes, Persson formó su segundo Gobierno el 6 de octubre.

Para enfrentar la crisis del modelo del Estado del bienestar, estandarte durante decenios de la socialdemocracia sueca, unido al espectacular avance de las fuerzas políticas conservadoras y liberales en toda Europa, el primer ministro afrontó su segunda legislatura con un programa de Gobierno social-liberal con el que pretendió conquistar a las clases medias pero sin perder las bases de apoyo tradicionales del partido. Encontró el equilibrio con medidas de política económica, como la reducción paulatina de la carga fiscal pero sin mermar la asistencia social. En política exterior y, contra la voluntad de muchos de sus compañeros de partido y de sus aliados de la izquierda parlamentaria, promovió para 2003 la celebración de un referéndum sobre el euro.

Las elecciones del 15 de septiembre de 2002 depararon una grata sorpresa para la socialdemocracia sueca. A pesar de que los pronósticos aventuraban un empate técnico con el bloque conservador, el SAP logró una holgada victoria gracias al respaldo del 40% del electorado. En la plataforma electoral de la derecha, el Partido Moderado sufrió una derrota histórica y sólo logró sumar el 15% de los votos frente al 22,9% de 1998, mientras el Partido Liberal experimentó un extraordinario avance y con el 13,3% de los sufragios se convirtió en la tercera fuerza política más votada. Con 144 escaños en el Parlamento y el apoyo de los 30 diputados de sus aliados del Partido de Izquierda, Persson puso en marcha su tercer proyecto consecutivo como jefe del Gobierno sueco.

En marzo de 2003, el primer ministro sueco vivió uno de los peores momentos de su carrera política cuando, en plena campaña del referéndum sobre el euro, un desequilibrado asesinó en Estocolmo a la ministra de Exteriores, Anna Lindh. El asesinato de la jefa de la diplomacia sueca, firme defensora de la moneda única, no hizo variar la tendencia de voto que apuntaban los sondeos y, en septiembre de ese mismo año, el 56,1% de la población rechazó la adhesión de Suecia a la zona euro.

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