Gillo Pontecorvo

(Pisa, 1919 - Roma, 2006) Director de cine italiano. Debido a la influencia ejercida por su hermano, el eminente ingeniero atómico Bruno Pontecorvo, Gillo Pontecorvo se licenció en química, aunque de inmediato rechazó la perspectiva de poner en práctica sus recién estudiados conocimientos teóricos y optó por ejercer el periodismo. Fue enviado a Francia como corresponsal de diversos periódicos y revistas, y allí comenzó a sumergirse en los ambientes cinematográficos.


Gillo Pontecorvo

El realizador Yves Allegret lo contrató como ayudante de dirección, y ocasionalmente como actor, pero su vinculación al periodismo le hizo plantearse la posibilidad de dedicarse al cine documental, género que sentía muy próximo a sus verdaderos intereses personales. De vuelta a Italia, Pontecorvo compró una cámara de 16 milímetros y empezó a rodar reportajes. Asentado ya como documentalista, con cerca de quince películas en su haber, el prestigioso reportero cinematográfico Joris Ivens le ofreció participar como codirector de un filme de ficción en episodios, La rosa de los vientos.

El capítulo dirigido por Gillo Pontecorvo reflejaba a las claras aspectos que seguirían apareciendo en su filmografía posterior, como su deseo de contar historias de marcado tinte político en que las situaciones polémicas se presentan como un debate dialéctico de los personajes: en este caso, entre una trabajadora italiana que participa en la ocupación de una fábrica y su compañero sentimental, un militante de izquierdas que reacciona de forma machista ante la actitud reivindicativa de su amada.

Su carrera se caracterizaría por esa adscripción al cine de denuncia que tanto influyó sobre todo durante los años sesenta, pero, a diferencia de otros colegas, Gillo Pontecorvo pretendía mantener un cierto distanciamiento con lo narrado, de manera que el espectador contemplase las imágenes como hechos objetivos. Su anterior trabajo como periodista afloraba en las grandes dosis de documentación histórica que requería para sus largometrajes. Por esta necesidad de rigor, nunca se dio prisa en realizar una película; en lugar de ello, elegía un tema concreto y lo preparaba concienzudamente.

Dichas pretensiones de fidelidad a los acontecimientos reales y de ausencia de maniqueísmo político resultarían, sin embargo, poco convincentes. Su primera película, Prisioneros del mar (1957), relataba ya la dura vida de los pescadores sin escatimar los detalles sobre la explotación en que desarrollaban sus condiciones de trabajo. Kapó (1959) se centraba en los campos de concentración nazis, en un intento por recordar el genocidio padecido por los judíos. Y La batalla de Argel (1966), filme que le lanzó a la fama internacional, mostraba con cierta simpatía la lucha de los argelinos por la independencia.

Queimada (1969) supuso un giro en su carrera, por cuanto pasó de trabajar con una mayoría de actores no profesionales (reclutados en los lugares donde rodaba) a contar con intérpretes de talla internacional como Marlon Brando o Paco Rabal para protagonizar sus películas. Además, la ficción pura fue ganando terreno a lo que antes eran imágenes documentales o docudrama.

Sin embargo, sus películas continuaron suscitando la polémica internacional incluso cuando le ofrecieron encargos, como en el caso de Operación Ogro (1979), donde se describen minuciosamente los preparativos del atentado de ETA contra el almirante Luis Carrero Blanco. Acusado tanto de apologista del terrorismo como de reaccionario (según esas afirmaciones viniesen de intelectuales de derechas o de izquierdas), en su obra se defiende el derecho a la emancipación de los pueblos, sea Argelia, el País Vasco o los esclavos negros.

Apartado de la realización cinematográfica desde finales de los años setenta, Gillo Pontecorvo volvió a los estudios en 1996 para participar como actor en The stupids. Entre 1992 y 1996 presidió la Mostra de Venecia, uno de los más importantes festivales cinematográficos del mundo y desde cuya plataforma defendió con ardor el proteccionismo cultural frente a la industria norteamericana.

Cómo citar este artículo:
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). . En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de el .

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