Richard J. Roberts

(Derby, 1943) Químico británico. Entre 1962 y 1968 estudió la carrera de Ciencias Químicas en la Universidad de Sheffield. En 1969 emigró a Estados Unidos, donde ejerció la docencia en la Universidad de Harvard, en Cambridge y, a comienzos de los setenta, trabajó en el laboratorio de Cold Spring Harbor de Nueva York, donde coincidió con el también investigador norteamericano Phillip A. Sharp. Desde 1992 desempeñó el cargo de director de investigación en los laboratorios de Biología de la firma Biolabs en Beverly (Massachusets). El 11 de octubre de 1993 Richard J. Roberts y Phillip Sharp fueron galardonados con el Premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos sobre la estructura de los genes.

Ambos investigadores lograron descubrir, por separado, que los genes pueden aparecer dentro del material genético en varios segmentos bien diferenciados. En 1977 Roberts y Sharp llegaron a las mismas conclusiones. Hasta esa fecha se creía que el gen era un segmento continuo dentro de la larga molécula del DNA (ácido desoxirribonucleico), considerada la sustancia química de la herencia, y que la información en ella contenida se copiaba en la molécula de RNA (ácido ribonucleico), que, a su vez, traducía la información en una proteína.

Este concepto cambió cuando estos investigadores descubrieron que un gen individual podía contener varios segmentos de DNA y que estos genes discontínuos existen en organismos superiores.

Roberts y Sharp estudiaron el material genético del llamado adenovirus, causante del resfriado común, y descubrieron que una sola molécula del RNA tenía cuatro segmentos separados, y que, por tanto, la información genética estaba dividida, contra lo que se creía hasta entonces.

Según esto, ambos investigadores llegaron a la conclusión de que un gen puede tener varias secciones llamadas exones, separadas por intrones, concepto que altera la teoría de la evolución de las especies que, en lugar de mutaciones simples como se creía, podría utilizar el ordenamiento de los segmentos del gen en unidades más adecuadas. Así, el contenido de la molécula RNA tiene que redactarse cortando los intrones y soldando los exones para formar una nueva molécula, cuyo mensaje genético viene determinado por el patrón que asume la soldadura final de segmentos.

La Academia sueca afirmó, en la concesión del Nobel, que este descubrimiento era "fundamental para la moderna investigación básica en biología". En medicina, este hallazgo se ha considerado como el mecanismo para ayudar a comprender las cerca de 5.000 enfermedades hereditarias que se conocen y que pueden ser el resultado de errores en el proceso de unión de los genes discontinuos.

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