Paul Robeson

(Princeton, 1898 - Filadelfia, 1976) Cantante y actor estadounidense. La vida de Paul Robeson, por sus tintes melodramáticos, acabó asemejándose a alguna de las películas que protagonizó. Su padre conoció la esclavitud y, una vez liberado, se convirtió en un ferviente predicador baptista, convencido de que la cultura era la única vía posible para mejorar la condición de la comunidad afroamericana.


Paul Robeson

En consonancia con esta idea, su hijo Paul recibió una esmerada educación. Estudió en la Rutgers University, en Brunswick, Nueva Jersey, favorecido por una beca deportiva, pues era un excelente jugador de fútbol americano. Sin embargo, Robeson no quiso convertirse en un atleta sin titulación académica: obtuvo las mejores calificaciones de su clase y pasó a estudiar en la Universidad de Columbia, donde completó la licenciatura de derecho. Por desgracia, la discriminación racial era un hecho habitual en aquellas fechas, y Robeson no pudo hallar trabajo en ningún despacho.

Viajó entonces a Londres, y allí estrenó en 1922 su primera obra teatral como actor. Tras las buenas críticas recibidas en el Reino Unido, regresó a Estados Unidos, donde se enroló en la compañía Provincetown Players, conocida en los escenarios neoyorquinos por contar entre sus participantes con el dramaturgo Eugene O'Neill. En 1924 Paul Robeson estrenó la obra El emperador Jones, de O'Neill, logrando un extraordinario éxito en Nueva York y Londres. En paralelo a esta carrera dramática, pudo también demostrar unas dotes singulares como barítono, atrayendo al público en diversos recitales y comedias musicales, particularmente en Show Boat, pieza donde dio a conocer la popular canción Ol' man river.


Paul Robeson en Otelo

Preocupado por la discriminación que sufrían los suyos, Robeson pensó en el comunismo como una fórmula para superar esta dramática circunstancia. Tras su primer viaje a la URSS, en 1934, los servicios secretos lo identificaron como un potencial agente comunista. Especulaciones políticas aparte, es un hecho que durante la postguerra Robeson fue una de las víctimas de la «caza de brujas» iniciada por el senador McCarthy. Su brillante carrera cinematográfica concluyó de súbito e incluso le fue retirado el pasaporte durante una época. Fue así como Robeson, el afroamericano culto y popular que defendía la igualdad de derechos, fue presentado ante el gran público como un peligroso izquierdista.

Al no poder trabajar en Estados Unidos, tuvo que exiliarse en Europa, pero sólo en los países del Este fue bien acogido, probablemente por motivos propagandísticos. Como si fuese la víctima de una cruel conspiración, fue olvidado de forma paulatina. Más adelante, una penosa enfermedad lo forzaría a regresar a Norteamérica (1963). Sólo tras su muerte fueron olvidados los prejuicios políticos y se reconocieron sus méritos artísticos y cívicos.

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